José Leñero G.

Seleccionar y educar al personal

José Leñero G.* En otras columnas señalé que el líder del siglo XXI debe tener las siguientes virtudes: 1. Visión de futuro, 2. Capacidad para relacionarse con organismos del entorno, 3.Capacidad para seleccionar y educar a su personal, 4. Habilidad para que hagan suyos los objetivos de la empresa, 5. Generosidad para reconocer sus logros. […]

José Leñero G.*

En otras columnas señalé que el líder del siglo XXI debe tener las siguientes virtudes: 1. Visión de futuro, 2. Capacidad para relacionarse con organismos del entorno, 3.Capacidad para seleccionar y educar a su personal, 4. Habilidad para que hagan suyos los objetivos de la empresa, 5. Generosidad para reconocer sus logros. Hoy veré la tercera.

El libro PRIMERO ROMPA TODAS LAS REGLAS de Buckingham y Coffman, señala que en un estudio realizado por la Gallup durante 25 años, en la que entrevistó a más de 80,000 gerentes de todos los niveles, en busca de una respuesta a “¿qué hacen los mejores gerentes para atraer, desarrollar y retener a los empleados talentosos?”, se concluyó que las respuestas se pueden sintetizar en cuatro aspectos: 1. Seleccionarlos por su talento natural, 2. Dedicar el tiempo a los brillantes, 3. Enfatizar los objetivos en lugar de los procedimientos y 4. Remunerar con procedimientos de banda ancha. De ellas recogeré ahora las dos primeras.


SELECCIONAR POR TALENTO

Los nuevos descubrimientos de la Psicología muestran que para lograr un trabajo excelente, no basta la inteligencia, ni la experiencia, ni la voluntad. Hay otro factor tan primordial que los demás no pueden sustituirlo: es el talento o aptitud natural para el respectivo trabajo.

El talento para hacer cada cosa responde a una configuración particular de las conexiones entre las neuronas cerebrales de cada uno y, por tanto, es como tener los ojos azules o negros: una condición natural que se puede perfeccionar, pero no alterar con la cultura.

De aquí que si una persona no cumple lo esperado en una tarea, el gerente puede intentar recuperarla: (1) apartando los efectos externos que la afecten, o reeducarla (2) asegurándose de que reciba el conocimiento y las destrezas que necesita. Pero si esto no funciona, es que está mal ubicada respecto a sus talentos y lo mejor será ver cómo rediseñar (3) su puesto, de modo que utilice sus áreas de habilidad y se traspase a otro las obligaciones que no puede hacer bien.

Si eso no es posible, habría que reasignarla (4) a otro puesto donde pueda utilizar sus talentos. Pero, si ninguna de esas “r” dan resultado, sólo queda removerla (5).(Este es el método de las cinco “r” para tratar los casos de inadaptación).

DEDICAR EL TIEMPO A LOS BRILLANTES

Una proyección de lo anterior es que el progreso de una empresa no está en que los gerentes dediquen más tiempo al empleado que no da la talla, porque la excelencia y el futuro de la empresa sólo puede venir de la creatividad de los empleados excelentes, quienes por sus resultados muestren que tienen el potencial para proponer cambios para mejorar los productos o para aumentar la productividad de los procesos.

Los empleados que no dan la talla en sus puestos actuales, necesitan que los gerentes les den la oportunidad para recibir el rediseño (3), o la reasignación (4), donde pueden adquirir la condición de empleados excelentes.

* Consultor Internacional.   

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí