Hijalmar Padilla [email protected]
A los 9 años de edad ya decía con propiedad su aspiración de ir a unos Juegos Olímpicos.
Lo expresaba con tanta nitidez y coherencia que explicaba sin dificultad la obligación de pasar el colador por el ciclo olímpico, devorando la piscina con buenos tiempos y con mucha gloria en Juegos Centroamericanos, Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos.
Si Dios lo permite debe hacerse realidad el sueño del joven nadador Alfonso Antonio Valle Chávez.
De hecho, cuando apenas este lunes es su cumpleaños número 13, en su paso por este mundo, ya ha logrado realizar muchas aspiraciones.
“Ahorita quiero ganar una medalla en el CCCAN (Campeonato Centroamericano y del Caribe de Natación) y después pensar en unas Olimpíadas”, dice con una firmeza de persona madura.
Buen estudiante, amante de la música y especialmente excelente deportista, Valle Chávez es considerado una promesa de la natación nicaragüense.
Declarado junto a Geraldine Arce, los Mejores Nadadores del 2000, no parece empalagarse pronto con sus éxitos momentáneos.
Él siempre quiere más y más, como si fuera atacado por una insaciable hambre de triunfos.
Despegando con violencia la temporada del 2001 recientemente puso en alto el nombre de Nicaragua durante el VI Torneo Internacional de Natación, que tuvo efecto en Guatemala.
Barrió en todas las competencias con el mismo dominio con que diariamente por las tardes toca el piano en su casa de habitación en Residencial El Dorado, en Managua.
Su ego deportivo lo empujó a no dejarle nada a nadie en el plato, mientras ganaba medalla de oro en las pruebas de 50 (28.65), 100 (1:01.06), 200 (2:16.45) y 400 libre (4:54.02). Además se bañó de dorado en 50 (30.05), 100 (1:09.37) y 200 mariposa.
Limpiar la casa en cada evento sin dejarle una migaja al adversario, para Alfonso Valle no es asunto de otro mundo.
“¡Uh!, si son como 400 medallas las que tiene”, revela su mamá Thelma Chávez, al tiempo que hace un gran esfuerzo para cargar justamente una pesada bolsa que contiene los reconocimientos en metal de su primogénito tritón.
POR GORDITO EN LA NATACIÓN
Cuando Alfonso Valle nadó por primera vez hace ocho años no era ni la sombra del espigado muchacho, de prototipo espléndido para la natación, que hoy se zambulle en las diferentes albercas nacionales e internacionales en busca de la gloria deportiva.
“Al principio lo hicimos por salud. Su tío, el doctor Marcos Valle, lo mandó a hacer deporte porque el tamaño y fortaleza de sus huesos no correspondían con el peso y su estatura”, cuenta Chávez.
En efecto, desde que el protagonista de nuestro tema pegó su grito de recién nacido hace 13 años, era tan grande como en la actualidad es su futuro deportivo construyéndolo basándose en esfuerzo y sacrificio.
Cuando nació pesó aproximadamente 9 libras y medía 53 centímetros, cuya longitud siguió ganando terreno a medida que pasaban los días.
“Era tan así que cuando lo llevaba a los centros de salud para vacunarlo, la gente siempre se admiraba de su tamaño. ‘Y qué niño más grande’, me decían”, recuerda Chávez.
BUENO EN TODO
Alfonso Valle nació para triunfar en la vida.
Tras un esfuerzo gigantesco por salir de la mediocridad y lo ordinario, por lo general como debe ocurrir, siempre obtiene resultados positivos.
“Hay que programarse. Cierto, mi agenda es apretada, pero hay tiempo para todo”, aconseja.
Y es así cómo este formidable nadador cumple sus compromisos con éxitos, partiendo el tiempo en tuquitos para poder entrenar con rigor, estudiar con disciplina, dar clase de inglés en el Colegio Americano con puntualidad, tocar el piano con maestría y fortalecer sus amistades.
“No es apartado de la realidad”, sostiene Chávez sobre el normal comportamiento de su hijo, cuya diferencia eso sí la establece en su carácter por sobresalir entre todas las cosas.
Es tan ejemplar su capacidad para distribuir y aprovechar el tiempo que diplomas como mejor alumno, deportista y pianista, adornan la sala de su casa, en un orgullo inigualable para sus padres, Thelma y Alfonso (Padre).
DE GRAN PERSONALIDAD
El sacrificio que Alfonso Valle realiza a su corta edad empieza a obtener su frutos, satisfaciendo en todos los aspectos el orgullo familiar de los Valle-Chávez.
Él es capaz de leer con una fluidez envidiable el pentagrama musical, mientras domina con facilidad asombrosa su propio repertorio, compuesto por unas 11 melodías.
Alfonso tiene talento para el estudio. No llega al 100 por ciento, sin embargo tiene temple para autoexigirse llegando al deber de ponerse al día en horas extras cuando pierde clase tras competir en el extranjero.
Pericia para la natación, es redundante decirlo, pero hay quienes tienen una fe ciega en sus cualidades como el legendario entrenador profesor Enrique Mencías.
“Mi meta es llevar a los Juegos Olímpicos a un atleta clasificado con las marcas mínimas. Y ese puede ser Alfonso Valle”, sostiene Mencías.
En el personaje que nos ocupa tampoco se puede negar la facilidad que posee para hablar además del español, el inglés.
Es místico, amigable y sobre todo bien agradecido. Y tanto que en estos días visitará en señal de gracia a su tío Mario Valle, quien en medio de atravesar problemas de salud, nunca le perdió interés a la actuación de Alfonso en Guatemala.
Como todo atleta de alto rendimiento, Alfonso Valle se encuentra captando la atención de todo el mundo y específicamente de ciertos patrocinadores.
Entre ellos figura el Grupo TACA, que por medio de Alfredo Chamorro, le ha prometido los pasajes aéreos gratis para que este tritón dorado vaya a competir sin preocuparse por ese gasto.
Sin dudas, que no es una mala inversión.
PERFIL
Nombre: Alfonso Antonio Valle Chávez
Edad: 13 años
Ocupación: Estudiante
Hobby: La música
Personajes: Alexander Popov
Aspiración: Participar en unos Juegos Olímpicos
MARCAS Y HAZAÑAS
Valle tiene actualmente en su poder 16 marcas nacionales; 4 en la categoría Infantil A (9 y 10 años) y 12 en la categoría Infantil B (11 y 12 años).
Once récords en piscina corta (25 metros):
Infantil A: 50 libre (30.45), 100 libre (1:08.55), 50 dorso (35.54) y 50 mariposa (34.77).
Infantil B: 50 libre (27.06), 100 libre (59.61), 200 libre (2:14.54), 400 libre (4:51.76), 1,500 libre (19:16.65), 100 mariposa (1:08.26) y 200 combinado individual (2:33.84).
Cinco registros en piscina larga (50 metros):
Infantil B: 50 libre (27.66), 100 libre (1:01.24), 200 libre (2:15.36), 400 libre (4:52.95) y 200 mariposa (2:37.03).