La norteamericana Lori Berenson estuvo en Nicaragua, según dijo a un juez peruano.

Terrorista vivió en Nicaragua

Lori Berenson, colaboradora del MRTA, confesó ante un juez de Perú, que vivió dos años en nuestro país En 1990 salió de EE.UU. a Nicaragua, donde apoyó a los salvadoreños Ricardo Cuadra García [email protected] La norteamericana Lori Berenson, condenada hace cinco años a cadena perpetua por colaborar con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), confirmó […]

  • Lori Berenson, colaboradora del MRTA, confesó ante un juez de Perú, que vivió dos años en nuestro país
  • En 1990 salió de EE.UU. a Nicaragua, donde apoyó a los salvadoreños

Ricardo Cuadra García [email protected]

La norteamericana Lori Berenson, condenada hace cinco años a cadena perpetua por colaborar con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), confirmó ayer a un juez peruano en un nuevo juicio, haber residido por espacio de dos años en Nicaragua.

LA PRENSA confirmó anoche vía telefónica con colegas de Lima, Perú, la confesión de Berenson de que estuvo en nuestro país. Berenson fue arrestada en 1996 en la capital limeña mientras viajaba en un autobús acompañada de la esposa de Néstor Cerpa, quién lideró la crisis de rehenes más prolongada de América Latina, por lo que la norteamericana fue condenada por un tribunal militar a cadena perpetua, como cabecilla del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

La condena fue anulada en agosto del año pasado por presiones del gobierno de los Estados Unidos, pero la justicia peruana ordenó un nuevo juicio en una corte civil, que inició ayer y fue televisado en vivo por dos estaciones de cable, en presencia de sus padres que llegaron a Lima desde la semana pasada.

En el interrogatorio, realizado por el juez Marcos Izabeta, Berenson aseguró que en 1990 salió de los Estados Unidos rumbo hacia Nicaragua, donde trabajó apoyando a los refugiados salvadoreños. La procesada no ofreció más detalles sobre su estadía en el país. Luego se trasladó hacia El Salvador donde se casó con una persona que había conocido en un viaje de estudios a la capital salvadoreña en 1989.

La Fiscalía que busca una condena de 20 años de cárcel, la acusa de haber alquilado una casa que utilizó como escondite y centro de entrenamiento secreto por los rebeldes y de hacerse pasar como periodista junto con la esposa de un alto jefe guerrillero (Néstor Cerpa), a fin de tener acceso al Congreso para planear su ocupación.

Tras su detención, Berenson dijo que no sabía que sus compañeros de vivienda eran parte del grupo rebelde, o que planeaban tomar el Congreso para intercambiar rehenes por rebeldes encarcelados. Según las autoridades, en la vivienda donde vivía la neoyorquina se encontró un croquis del recinto del Congreso y documentos que probarían su militancia en el MRTA.

La mayoría de los peruanos, según sondeos, no creen en la inocencia de Berenson y repudian las dos décadas de violencia desatada por dos grupos rebeldes, que dejaron 30,000 muertos y más de 25,000 millones de dólares en pérdidas materiales.

EN CARCEL DE MAXIMA SEGURIDAD

Berenson inició su condena en el penal de máxima seguridad de Yanamayo, a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, que le disminuyó la visión y le generó problemas circulatorios y reumatismo.

Por eso fue trasladada a la cárcel andina de Socabaya, desde donde llegó a Lima para permanecer en la prisión de mujeres Santa Mónica.

ULTIMO ESFUERZO DE CLINTON

El presidente Bill Clinton formuló pocos días antes de culminar su mandato, una última demanda al presidente transitorio Valentín Paniagua, para que lleve a “buen término” el caso de Lori Berenson.  

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