- Los ciclistas pinoleros Walter Gaitán y Fernando Tejado se
impusieron en el ciclismo
costarricense
Hijalmar Padilla [email protected]
Tras brindar una verdadera muestra de decisión, coraje y patriotismo los pedalistas nicaragüenses Walter Gaitán y Fernando Tejada regresaron con la frente en alto de Costa Rica.
Ambos retornaron orgullosos a la tierra donde dejaron el ombligo.
Lo hicieron después de terminar como campeón y sub-campeón, respectivamente, de la Vuelta “Fiestas Cívicas de Cañas 2001”, que el último fin de semana se corrió precisamente en territorio costarricense.
En medio de aproximadamente cincuenta corredores locales, Gaitán y Tejada, dejaron bien sentado la valentía y clase del atleta pinolero, mientras vence la adversidad y supera tempestades.
Gaitán terminó como monarca absoluto luego de vencer en la primera etapa y quedar segundo en la última.
Se impuso en una contra reloj de 12.5 kilómetros, realizada entre las comunidades costarricenses de Bebedero y Cañas, con un tiempo de 20 minutos, 41 segundos y 08 décimas.
Aquí Tejada lo escoltó (20: 53.05), ubicándose mejor que el tico, Tonny Mostró (21:58.01)
Gaitán quedó en segundo lugar en la última prueba, una ruta de 84 kilómetros entre Cañas, Bijagua de Úpala y Cañas.
Esta fase se la adjudicó Tejada con un crono de 2 horas, 58 minutos y 41 minutos.
Gaitán entró en la segunda plaza (2:58.53), suficiente para ganar el giro, desplazando a la vez al tercer puesto al costarricense, Warren Calvo.
“Las dos competencias fueron exigentes por lo accidentado del terreno y por el viento que sopló fuertemente”, dijo Gaitán.
En resumen, este dupleta de esforzados ciclistas nicaragüenses, hicieron el one-two, basándose en sacrificio y un admirable amor por la bandera azul y blanco.
Se marcharon invitados especialmente por la Comisión de Fiestas Cañas, Guanacaste, Costa Rica 2001, al frente de Jorge Alvarado. Lo mismo que por la Comisión de Ciclismo de Cañas, presidida por Carlos Gómez.
Lo heroico de estos jovencitos es que viajaron a Costa Rica solamente cargado de ilusiones.
Como es normal, ante la inexistente gestión de la Federación Nicaragüense de Ciclismo, tuvieron que fajarse por su cuenta, incluso pasando la frontera tica con un Permiso Vecinal Especial, ya que la Embajada de Costa Rica en Nicaragua les negó la visa de cortesía.
Ellos se fueron transbordando y esperanzados en mejorar su calidad pues el objetivo final es foguearse y tratar de llamar la atención para participar en la Vuelta a Costa Rica.
En su aventura contaron, además de la ayuda de sus padres, con el respaldo de Incesa Standart, empresa para la cual labora Gaitán en Managua.
Así se hace deporte en Nicaragua.