- Los clientes que deben pagar son los que tienen una luminaria a menos de cien metros de su casa
- Las alcaldías serán responsables de iluminar sus municipios
Noel Hernández Ramosy Moisés Martí[email protected]
La empresa española Unión Fenosa a cargo de las empresas de distribución eléctrica, Disnorte y Dissur, no invertirán en la instalación de más luminarias mientras no se resuelva el traspaso de responsabilidades del alumbrado a las alcaldías del país.
Algunos trabajadores de las cuadrillas de la empresa informaron extraoficialmente que las autoridades giraron la orden de atender las luminarias principalmente en las pistas y avenidas del país.
LA PRENSA solicitó desde hace un mes una entrevista con las autoridades de Fenosa, pero no se logró obtener una entrevista para conocer su versión. Durante esa gestión Alejandra Sánchez, encargada de prensa de la empresa confirmó que por ahora sólo se está trabajando en una primera etapa que comprende sólo la iluminación de pistas y avenidas.
Juan José Caldera, director de electricidad del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) informó que en el contrato de venta de las áreas de distribución eléctricas de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) a Fenosa se establecía que las condiciones del alumbrado público en el país permanecerían iguales hasta que la responsabilidad sea traspasada a las alcaldías del país.
A diciembre de 1999 Enel tenía en el área de concesión que traspasó a Fenosa, un inventario de 64,610 lámparas y luminarias, de las que 27, 910 se encontraban en Managua.
INE: usuarios tienen derechos
Ese plazo, según Caldera, se vence en octubre de este año mientras tanto la situación del alumbrado público seguirá igual en los años anteriores.
En ese sentido dijo que los clientes que deben pagar alumbrado público son los que están por lo menos a una distancia menor a los cien metros de un poste de luz, si está más allá de esa distancia no tiene por qué pagar.
“El alumbrado público es competencia de la Alcaldía y la concesionaria. Lo único en lo que podríamos intervenir, como INE, es que estén cobrando alumbrado público a un usuario y que esté viviendo a más de cien metros de la última luminaria, entonces sí podemos intervenir para que no le cobren”, puntualizó.
Reclaman derecho a alumbrado Público
Habitantes de diversos barrios de Managua expresaron su inconformidad por el cobro de alumbrado público que cada mes les hacen las empresas de Distribución Eléctrica Disnorte y Dissur, porque consideran que no deben pagar un servicio que no reciben.
Félix Bustamante del barrio Monseñor Lezcano, expresó que desde hace cinco años no cuentan con alumbrado público en la esquina de su cuadra, propiciando un ambiente para la delincuencia.
Asimismo, María Guido, habitante del mismo sector, consideró que es “injusto” pagar un servicio que no es recibido. “Lo justo es que si se paga por un servicio, se reciba. Además, es bueno que la calle esté alumbrada, ya que es más seguro para las muchachas que vienen del colegio por las noches”, agregó.
Por su parte, Magdalena Guido, de la zona cuatro de Ciudad Sandino, expresó sentirse temerosa ante la ausencia de alumbrado público en su sector.
“Una persona no tiene la fuerza de una mayoría por lo que una comisión del barrio debería ir a la empresa eléctrica para pedir que nos pongan la luz, porque ya no aguantamos a los pandilleros que se amparan en la oscuridad para hacer sus fechorías”, expresó Guido.
José Córdova, habitante del barrio Cristo del Rosario, aseguró ser una testigo directa de la forma en que los pandilleros del lugar destrozan las luminarias para actuar de manera impune.
“Los pandilleros quiebran a pedradas las bujías de la casas y de las calles, el problema es que eso fue hace más de un año y todavía no han venido a repararla”, expresó.
Falta de luminarias
propicia delincuencia
El comisionado Marlon Montano, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, reconoció que la falta de alumbrado público posibilita de gran manera el accionar delictivo. Agregó que este factor es ampliamente conocido por los delincuentes, por lo cual destruyen las luminarias a pedradas.