Colegialas fugadas aparecen en Managua

Fueron sonsacadas por una mujer que tenía un prostíbulo en Matiguás, Matagalpa Juan C. SarmientoCOLABORADOR/MATAGALPA Cinco días después que una mujer las instigara a abandonar sus casas en el Barrio Las Marías de Matagalpa, cuatro chavalas menores de edad fueron localizadas el domingo en Managua en la vivienda de la hermana de una de ellas, […]

  • Fueron sonsacadas por una mujer que tenía un prostíbulo en Matiguás, Matagalpa

Juan C. SarmientoCOLABORADOR/MATAGALPA

Cinco días después que una mujer las instigara a abandonar sus casas en el Barrio Las Marías de Matagalpa, cuatro chavalas menores de edad fueron localizadas el domingo en Managua en la vivienda de la hermana de una de ellas, en el Barrio Jonathan González.

Flor de María Mairena Arauz, de 17 años y mayor que sus tres amigas, de regreso a su casa contó este martes que vivieron momentos muy difíciles, pues la mujer que les “endulzó” los oídos al ofrecerles trabajo con salarios de 1,500 córdobas para que continuaran sus estudios, las abandonó muchísimo antes de que llegaran a Managua.

A las 11 de la mañana del miércoles, Flor de María, Karen Raquel Jiménez Herrera, de 14 años; y las hermanas Evelin y Jessenia Zeledón Moreno, de 15 y 14 años, salieron con sus uniformes de estudiantes con aparente rumbo a sus colegios, pero en vez de esto se dirigieron hacia la estación de buses a donde media hora después llegó la mujer que las había engatusado.

CHAVALAS SE HABíAN TRAGADO EL CUENTO

Las muchachas creían que se dirigían a trabajar a la ciudad de Estelí, pero en vez de tomar el bus para esa ciudad, la mujer las convenció de que abordaran la ruta hacia Managua, prometiéndoles que si no les gustaba el negocio que tenía en la capital se dirigirían hacia aquella ciudad norteña.

Antes que la unidad de transporte arrancara, la mujer hizo que Flor de María se quitara el uniforme de estudiante por ropa normal. Días antes, les había orientado a todas ellas que llevaran consigo ropa, partidas de nacimiento y cosméticos.

Extrañamente, al momento de ir en el bus la mujer se bajó en el valle Las Tejas y les dijo a ellas que continuaran, porque ella se iría aparte en un vehículo de su propiedad con el cual las esperaría en la parada del Mercado de Mayoreo. No obstante, las menores llegaron al mencionado lugar a eso de las 4 de la tarde y estuvieron esperando en vano durante varias horas a la extraña.

“Nos pusimos a llorar, porque no andábamos dinero y no hallábamos qué hacer”, dijo Flor de María, quien tuvo que vender su reloj a un desconocido para poder buscar la casa de una hermana en el Barrio Milagro de Dios. A como pudieron llegaron al barrio en mención, pero una vecina le dijo a Flor de María que su hermana ya no vivía allí, pero le pidió a su marido que acompañara a las menores a la nueva dirección en el Barrio Jonathan González.

El domingo, los padres de Flor de María llegaron a la casa de su hija en Managua, sin saber que en el lugar se encontraba Flor de María con sus amigas. Ya en sus casas, las chavalas aseguran haber recibido amenazas de la misma mujer que las engañó, pues ésta las ha sentenciado, una vez que todo termine se la van a pagar.

POLICÍA BUSCA A «COMADRONA» MATIGUASEÑA

Las madres de las menores pidieron mantener en reserva la identidad de la mujer, pues la Policía la investiga por otros delitos, e incluso era buscada hasta hace poco por la Policía de Matiguás, en donde fue propietaria de un prostíbulo.

Un viernes antes que las estudiantes se fueran de sus casas, la mujer logró convencerlas para que huyeran con ella.

La sospechosa llegó hace algunos días a alquilar una casa al Barrio Las Marías, al parecer huyendo de las autoridades de Matiguás que, incluso la buscaban hasta en Rivas  

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