En el año de 1979, con la victoria sandinista se modificó completamente el programa de la carrera de medicina, de 7 años de estudio a 5 años. Se suprimió el examen privado, el de operatoria en cadáver, el examen público para sustentar la tesis y por consiguiente el Título de Médico y Cirujano.
En cuanto a los hospitales en la década del 60 y del 70, sobre todo el Hospital El Retiro de Managua, todos los servicios de especialidades en sala general disponían de una lista básica de medicamentos de primera calidad, un laboratorio clínico y de anatomía patológica con todo su equipo moderno de esa época, lo mismo que un banco de sangre. Todos los pacientes hospitalizados en dicha sala, decían que nada tenían que envidiarles a los hospitalizados en pensionado.
Actualmente los hospitales de Managua, y resto del país son un desastre, los servicios de sala general de las diferentes especialidades están a cargo de un médico jefe y del interno correspondiente para una sala de 39 pacientes.
La lista básica de medicamentos es reducida y de calidad sumamente inferior. El laboratorio clínico con equipos obsoletos, no hay banco de sangre.
Si el Gobierno es incapaz de mantener los servicios de salud, ¿por qué no se restablecen las Juntas Locales de Asistencia y Previsión Social (JLAS), para que se encargue de la administración de los hospitales y de los centros de salud, como ocurría en la década de los 60 y 70 que fue cuando el pueblo recibió una excelente atención de su salud?
Urge la construcción de un hospital con aproximadamente 1,000 camas en sala general y su respectivo pensionado dotados ambos servicios de toda la herramienta moderna del siglo XXI, como la Tomografía Axial Computarizada (TAC) y la Resonancia Magnética.
José B. Berríos López
Médico Internista