José Leñero G.*
Para manejar la empresa del siglo XXI, que estará sometida a intensos cambios, se requerirá de un nuevo tipo de líder que debe tener, a lo menos las siguientes virtudes: 1. Visión de futuro; 2. Capacidad para relacionarse con organismos del entorno; 3. Capacidad para Seleccionar y Educar a su Personal; 4. Habilidad para que hagan suyos los objetivos de la empresa, y 5. Generosidad en reconocer sus logros. En lo que sigue examinaré la primera de ellas.
Visión de futuro . Es la capacidad de visualizar los cambios que se darán en el entorno y darles las respuestas adecuadas, reinventando constantemente la empresa.
Drucker afirma que, aunque muchos gerentes ven el cambio como los impuestos o la muerte… no se lo puede detener y lo mejor es ir adelante, viéndolo como un amigo que trae oportunidades.
Para ello hay que identificar a tiempo los productos que se empantanan y retirarlos antes de que su decadencia sea obvia. Esto no agrada al personal que se siente más seguro en lo conocido, a pesar que la única seguridad está en una relación acertada entre el sistema interno y el entorno y, si éste varía la seguridad sólo volverá variando lo interno hasta encontrar una nueva forma de equilibrio acertado.
Para desarrollar la capacidad de visión, Drucker propone que el líder se ocupe de crear dos lineamientos básicos:
1. POLITICAS
Resultan de preguntarse: ¿si tuviéramos que empezar hoy a producir esto, lo haríamos? y también ¿lo haríamos así?
Estas preguntas deben formularse a todos los productos y procesos, empezando con los que llegan a los clientes (distribución, cobros), porque impactan el juicio que tienen de la empresa y son los más expuestos a la revolución informática.
Hay dos respuestas en que la mejor decisión es abandonar esos productos o servicios:
– “Aún le quedan años de vida”. Indica que está en decadencia, pero el personal no quiere abandonarlo.
– “Los recursos que usa están amortizados”. Indica que no tiene costo aparente, aunque no está produciendo resultados. Esto pretende olvidar que emplea gente, espacio, capital…, que son costos hundidos que no preparan para el futuro.
Como los abandonos nunca son populares, hay que decidirlos basados en mediciones sistemáticas del desempeño de cada uno.
2. METODO PARA PARTICIPAR
Drucker propone:
– “Explotar los éxitos”. El éxito en el futuro depende más de desarrollar las oportunidades que de corregir errores. Sin embargo, los informes mensuales de resultados que usan las empresas, sólo destacan las áreas en que se ha fallado y es lo único que se discute. De aquí que vale la pena investigar los resultados mejores de lo previsto, como indicio de oportunidades.
«VENTANAS DE OPORTUNIDAD O FUENTES IMPORTANTES DE INNOVACION»
Algunas de ellas son:
Éxitos o fracasos inesperados, tanto propios como de los competidores.
Deficiencias en los procesos o en el comportamiento de los clientes.
Cambios en las industrias o en los mercados.
Cambios en la demografía.
Nuevo conocimiento.
Cualquiera de estos cambios debiera despertar la pregunta: ¿es una oportunidad para innovar?
*Consultor Internacional