- El factor que más destaca en los daños medioambientales es la vulnerabilidad geográfica y climática de la región
- Arrancará un estudio sobre la restauración del bosque en el volcán Casita
Maricely Linarte/[email protected]
LEON.- Intentar detener los daños provocados en el medio ambiente, por la mano del hombre, es una de las tareas de la UNAN en este departamento.
Los daños medioambientales del occidente del país, ocasionados la mayor parte de ellos por el auge del algodón, entre ellos el despale indiscriminado del bosque trópico seco, la extinción de algunas especies y la contaminación del manto acuífero, fueron base para plantear una alternativa viable a este problema.
Ricardo Rueda, decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), afirmó que pretende iniciar el próximo año, un estudio sobre la restauración del bosque en el volcán Casita.
Esto con el fin de observar cuáles son las primeras plantas que constituirán la flora del volcán. A la vez, medirán la velocidad de crecimiento y buscarán alternativas que permitan restaurar el bosque.
Por el momento se ejecutan programas sobre la calidad del agua, a través de estudios microbiológicos, en los pozos superficiales de los pobladores de Troilo y Abangasca, asimismo estudios químicos del agua y la promoción del uso de controladores de plagas biológicos, para que los productores no utilicen químicos.
ESPECIALISTA ESPAÑOL OPINA
Por su parte, Antonio Gómez Sal, director del Departamento de Ecología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alcalá, España, dijo que la agricultura industrial margina y elimina los usos sensatos de la utilización del medio ambiente.
Señaló que en muchas ocasiones el desarrollo de este rubro forza los ecosistemas y produce posteriormente los problemas ambientales.
Mencionó que uno de los factores que más se destacan en los daños medioambientales es la vulnerabilidad geográfica y climática de la región, donde se ve afectada por diferentes fenómenos naturales como el huracán Mitch, que causó perjuicios en el Volcán Casita.
Gómez Sal explicó que una alternativa para detener los daños es por medio de una ecuación donde se armonice un sistema productivo de alto rendimiento en las cosechas, pero ha de ser sostenible. Además, que permita una economía rentable con utilidades y proyección, sin dañar la ecología, a través de la conservación de su valor natural y la biodiversidad.
“Estos tres factores permiten una solución estable. Sin embargo, se necesita añadir otros dos que juegan un papel importante, como son los elementos cultural y social; se debe tener una formación social y ambiental, conocer sobre los recursos que contamos y los que son parte del patrimonio. A la vez, tiene que existir una distribución justa de los recursos”, detalló Gómez Sal.
DETERIORO ACELERADO
Actualmente del bosque seco mesoamericano sólo queda el dos por ciento del bosque original. De esta cantidad sólo el uno por ciento se encuentra en reserva bajo protección y muchas de éstas sólo en el papel, pues en la realidad están siendo explotadas, asegura Ricardo Rueda.