Jaime Chamorro Cardenal, además de Director de LA PRENSA, es Director por Nicaragua de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Su oposición a la Ley de Colegiación es militante, sin embargo, esa posición no le impide reconocer que el gremio periodístico atraviesa por una seria crisis que exige respuestas, no solamente del Gobierno y de los mismos periodistas, sino también de los mismos dueños de empresas periodísticas.
Chamorro es de la opinión que si los dueños de medios asumieran una actitud ética al momento de seleccionar su personal o de rentar un espacio, los “papa frita” no tendrían opciones y la dignificación de la profesión periodística tendría una primera respuesta sin necesidad de recurrir a un marco jurídico que se convierte en una agresión contra la libertad de expresión.
Usted dice que su oposición a la Ley no significa oponerse a que se resuelvan los principales problemas del gremio periodístico, entonces: ¿cuál es su propuesta? ¿cómo se puede prestigiar la carrera sin necesidad de recurrir a una ley?
“Las leyes de colegiación no han resuelto la profesionalización de los periodistas, esta misma ley contempla la inclusión de empíricos con cinco años de experiencia, en esa condición hay miles de personas que van a seguir igual, no va a cambiar nada. Lo que hace al periodista profesional es el público que acepta los medios más profesionales. Mientras los medios se van profesionalizando, el público va aceptando a los mejores, pero eso no le quita el derecho a nadie de informar como quiera en su barrio, donde sea.
Sí, pero hablemos de ejercicio profesional específicamente.
“Los medios tienen que ir buscando cómo profesionalizarse, pero sin hacer una ley que prohíba dar información, porque la libertad de pensamiento es como la más importante, porque si uno no piensa, no existe y si uno piensa y no puede expresarlo se está limitando un derecho vital. Pero eso no quita que los medios vayan buscando gente profesional y profesionalizando el medio mismo”.
¿Entonces, la propuesta es que sean los medios de comunicación los que tomen la responsabilidad de saber a quién contratan?
Claro, y el público también que no le dará importancia a medios o periodistas no profesionales, pero es mejor que haya ese abuso y no esa restricción que sólo un Colegio puede decidir quien puede informar. Ahora yo no estoy en contra de la colegiación para el beneficio de los periodistas, lo que no se puede permitir es que se rompa un principio de los derechos humanos de todos los demás individuos y que está consignado, no sólo en la Constitución, sino en convenciones internacionales de derechos humanos”.