Niños como el de la gráfica se encuentran expuestos a la contaminación de las fuentes de agua de al menos seis comunidades de Chinandega.

Mueren a sorbos por agua contaminada en Occidente

Las comunidades El Tanque, Betesda, Santa María, El Guanacastal y La Calle Real son parte de las comunidades cuyas fuentes de agua tienen concentraciones de plaguicidas, que superan las normas internacionales establecidas para el consumo humano, según un estudio realizado por el CIRA-UNAN, ENACAL y la OIM, que podría explicar los numerosos casos de muertes […]

  • Las comunidades El Tanque, Betesda, Santa María, El Guanacastal y La Calle Real son parte de las comunidades cuyas fuentes de agua tienen concentraciones de plaguicidas, que superan las normas internacionales establecidas para el consumo humano, según un estudio realizado por el
    CIRA-UNAN, ENACAL y la OIM, que podría explicar los numerosos casos de muertes por insuficiencia renal crónica que se han registrado en Occidente
  • Para los expertos que realizaron el estudio Nicaragua es un país envenenado, por la cantidad de sustancias químicas usadas para controlar las plagas

Carol MunguíaCorresponsal / Chinandega [email protected]

Un estudio de suelo y agua realizado por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma (UNAN), la Organización Internacional de Medicina (OIM) y la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) después del paso del huracán Mitch, reveló que existen altas concentraciones de plaguicidas en el manto acuífero, causando efectos drásticos en la salud de la población del Municipio de Posoltega, especialmente en las seis comunidades donde se concentró la muestra.

Además de la presencia de nitratos en el agua de 17 pozos comunales en el área rural, existen efectos de contaminación por plaguicidas como consecuencia de la aplicación y mal manejo de agroquímicos.

La exhaustiva investigación entregada a la Municipalidad indica que hay altas concentraciones y presencia de Dieldrin, DDE, DDT en las capas más profundas del suelo que indican su transporte por los subsuelos.

“Llama la atención que el mal manejo y falta de protección de los pozos puede presentar condiciones que faciliten el transporte de plaguicidas organoclorados y también existe la contaminación fecal”, informó el doctor Luis Callejas, delegado del Silais de Chinandega, que paralelamente inició otro estudio que incluye la zona (cuatro municipios) donde se presentaron 145 casos de Insuficiencia Renal Crónica, aún en personas que nunca han trabajado en el campo.

“Sólo un estudio me indicaría los factores de riesgo y las causas que originan la enfermedad, dijo el galeno. Nada hasta ahora me hace indicar que es la industria azucarera la que generó los casos”, sostuvo.

LECHE MATERNA ENVENENADA

Las autoridades de salud en Chinandega realizaron en 1995 separados estudios de la concentración de plaguicidas en la leche materna. El primero dirigido a 101 madres de la microcuenca del Río Atoya, jurisdicción de El Viejo, encontrando Dieldrin, entre otros organoclorados en la sangre de las pacientes.

Otro muestreo, esta vez en el tejido adiposo (grasa) de 93 recién alumbradas, reveló la presencia de DDE y DDT en sus cuerpos.

Y un tercer estudio realizado en la sangre de 224 madres que dieron a luz a sus hijos por parto o cesárea, reveló altas concentraciones de las mismas sustancias encontradas en los dos estudios anteriores. Esto según especialistas indica que los niños de Chinandega reciben a través de la leche materna dosis de estas sustancias y están expuestos a sus efectos.

ENFERMEDADES CRÓNICAS SIN ATENCIÓN

Una comisión interinstitucional compuesta por representantes del Ministerio del Trabajo, Salud, Seguro Social, Asamblea Nacional y el Ministerio del Ambiente (Marena), podrían esclarecer si la Insuficiencia Renal Aguda o Crónica es o no un riesgo laboral, para definir el caso de los 800 obreros que reclaman indemnización en el Ingenio San Antonio.

Según el INSS, la insuficiencia renal no es una enfermedad profesional, ya que no se encuentra en la lista de las enfermedades comunes establecidas por esa institución del Estado, contradiciendo el Arto. 64 que revela claramente que “Todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen en el trabajo o el medio en que la persona se vea obligada a prestar su servicio”.

El Ministerio de Salud no proporciona atención a estos pacientes, pues los síntomas son siempre ocultos y aparecen hasta en la etapa final de la enfermedad.

FUERTE INCIDENCIA DE IRC

Buen número de pacientes atendidos en la Consulta Externa del Hospital “España” de Chinandega padecen de Insuficiencia Renal Aguda o Crónica.

“Quienes llegan a la Sala de Nefrología del Hospital ‘Antonio Lenín Fonseca’, la mayoría son procedentes de León y Chinandega”, dijo el doctor Francisco López, especialista en Medicina Interna del centro asistencial en Chinandega.

Esta enfermedad se define como cualquier alteración que interfiere bruscamente en la función renal.

López indicó que las insuficiencias renales tienen muchas causas entre las que mencionó las enfermedades infecciosas como la faringitis, amigdalitis, infecciones de la piel (granos) y el mal uso de medicamentos como “Gentamicina”, “Amikacina”, “penicilinas”, etc., que tienen acción nefrotóxica.

BACTERIA DAÑINA

Estas infecciones generalmente son producidas por una bacteria llamada estreptococos, que forma complejos inmunes insolubles que dañan el glomérulo, que es la unidad funcional del riñón. Este daño es irreparable y algunos pacientes continúan con el deterioro progresivo de este órgano.

“La insuficiencia renal ataca a cualquier persona a cualquier edad y no depende de la actividad laboral que se realice para padecerla”, dijo el doctor Francisco López, quien sugiere estudios dirigidos a buscar las causas del porqué hay mayor incidencia de la enfermedad en Occidente.

Plaguicidas en Nicaragua

Nicaragua fue uno de los 15 países exportadores a nivel mundial de la mota blanca, ocupando el octavo lugar entre los principales exportadores de este producto, en los sesenta, lo que conllevó a un prolongado uso de organoclorados, entre ellos el DDT, Toxafeno y Me-thil Parathion, dos de ellos presentes en las muestras de agua de la zona de Posoltega.

En 1965 Nicaragua importó 19 millones de kilogramos de plaguicidas, de los cuales el 87 por ciento se utilizó para el cultivo del algodón. Este rubro reemplazó al café y alcanzó en 1967 el 50 por ciento del valor de las exportaciones. Para entonces el área de siembra se incrementó 14 veces y pasó de 10 mil hectáreas a 150 mil aproximadamente. El 80 por ciento de la tierra arable en el Pacífico fue el escenario del cultivo, especialmente León y Chinandega.

En Nicaragua existió una fábrica productora de Toxafeno, denominada HERCASA, que inició operaciones en el año 1974 y su primera producción fue de 9 mil 500 toneladas métricas de la letal sustancia. Bajó su ritmo de producción anualmente hasta que se cerró en el año 1991. La mayor parte de esta producción fue vendida en el país y para aplicaciones en la región de Occidente.

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