“El ovni se levantó en sentido vertical”, dice Carlos Eduardo.

Ovnis entran en la vida de ciudadano chontaleño

Mario Fulvio [email protected] “Mi primer contacto con seres extraterrestres ocurrió el 21 de septiembre de 1995 y desde que di testimonio de ese fenómeno la gente tiene de mí diferentes apreciaciones, existen los que me creen porque soy hombre que no dice mentira, los que me piden pruebas y los que definitivamente me consideran un […]

Mario Fulvio [email protected]

“Mi primer contacto con seres extraterrestres ocurrió el 21 de septiembre de 1995 y desde que di testimonio de ese fenómeno la gente tiene de mí diferentes apreciaciones, existen los que me creen porque soy hombre que no dice mentira, los que me piden pruebas y los que definitivamente me consideran un ser anormal, por no decir chiflado”.

Sin afectaciones, como quien explica la manera sencilla de jugar boliche, el juigalpino Carlos Eduardo Moncada Barillas nos cuenta los encuentros cercanos del primer tipo que ha tenido con naves tripuladas por supuestos seres extraterrestres.

Para reforzar su narrativa Carlos Eduardo muestra sus apuntes, los que se mezclan con diagramas trazados a mano y cálculos sobre rutas, rumbos, altitudes y otros elementos de navegación aplicados al vuelo de los ovnis que ha avistado.

“Creo que Dios es el Padre del universo, por lo tanto considero errado creer que Dios existe sólo para los hombres de aquí de la Tierra, hay otros seres de otras galaxias que aman al mismo Dios que nosotros amamos”, afirma vehemente.

Confirma que fue militar al servicio del Ejército Sandinista y cree que ha sido un privilegio haber escapado ileso en los combates en que participó, “esa era una fuerza que me protegía quizás para que testimoniara sobre estas cosas que estamos analizando”.

LA PRIMERA VISION

La primera visión de los ovnis la tuvo Carlos Eduardo en circunstancias que podemos catalogar de raras. “Me acosté con un malestar de estómago y cuando a las dos de la mañana quise salir al patio a hacer mis necesidades una fuerza indescriptible no me lo permitió, pero a las 04:45 horas la misma fuerza me permitió salir para que mis ojos vieran en el firmamento una poderosa luz redonda e inmensa. Esta visión duró entre diez y veinte minutos, después el mismo objeto se fue reduciendo de tamaño para salir despedido como exhalación hacia el sur”.

La segunda visión de Carlos Eduardo ocurrió el martes 27 de febrero 1996 cuando, estando en una finca descansando en una hamaca, observó que de un cerro cercano se desprendía la luz producida por un objeto grande y luminoso que se elevó a las alturas al tiempo que irradiaba diferentes colores. Habían otras personas ahí, pero no vieron nada “porque no todas las personas pueden ver estos objetos, no sé por qué razón, pero supongo que aquel que no está en una situación de empatía comunicativa no los puede ver. Esto es como la percepción de vírgenes, ángeles y santos, que quien no está en sintonía divina y no es bueno no puede ver apariciones”, afirma.

Hace a continuación una similitud entre él y Bernardo de Cuapa de quien dice que era bondadoso y de corazón sano. “Yo creo que voy tras de él, me gusta hacerle bien a todo el mundo, no soy una persona polarizante, es cierto que tengo mi ideología como cualquier gente, pero no me gusta el egoísmo, no me gusta la maldad, me gusta compartir todo lo que tengo”.

Lo que nos dice este hombre de 45 años, casado, con dos hijos “por dentro” y cuatro “por fuera”, nos lleva a plantearle las siguientes preguntas:

— Si aceptamos que hay vida superior en otras galaxias, ¿cree usted que esos seres tengan la misma concepción que tenemos nosotros de Dios?

— Estos seres tienen el mismo Dios que nosotros, aunque con otros nombres, pero es el mismo. Porque Dios es el Padre del universo.

— Muy bien, pero si aceptamos como es evidente, que estos seres extraterrestres son de mente más avanzada… ¿No cree usted que ellos tengan otra concepción mucho más desarrollada de Dios que la que tenemos nosotros en este planeta subdesarrollado?

— (Se queda pensativo y dice), es posible, porque nosotros tenemos cinco sentidos y ellos, los extraterrestres, tienen siete. El sexto es la clarividencia, y el séptimo el de la invisibilidad y el poder transportarse de un lugar a otro. Con lo que yo he leído le podría decir que ellos tienen un concepto de Dios superior al de nosotros.

— Sería entonces permisible pensar que al comunicarse estos seres con nosotros y al ampliarse en nosotros el concepto de Dios, tendría que sobrevenir una verdadera revolución en relación a ese concepto?

— Es posible y razonable… Pero quizás eso haría que hasta la iglesia se replantee muchas cosas… Pero habría problemas, es indudable que habría problemas de toda índole. La iglesia siempre ha caminado atrasada en relación con los avances de la ciencia.

— ¿Qué interés llevaría a estos seres a comunicarse con nosotros?

— Quieren que los seres de la Tierra estén en paz, que no nos destruyamos. Quieren que nos amemos, son emisarios de bondad.

OTRAS APARICIONES

El 14 de marzo de 1996, entre las siete y las nueve de la noche ocurrió la tercera y más espectacular visión de ovnis que ha tenido Carlos Eduardo. “Ocurrió en la misma finca, cerca del Cerro de Las Vainillas”, pero esta vez fueron siete naves que cruzaron el espacio en diferentes direcciones, incluso entrecruzaban sus rumbos.

— ¿Cómo imagina usted que será el fin de la Tierra?

— Si nosotros seguimos destruyendo la tierra, despalando, despoblando, nos vamos a morir, pues esas partes de la naturaleza que matamos son parte de nuestra misma vida, otra causal es que venga otra guerra nuclear y con eso nos acabemos, otra cosa sería que al ampliarse el agujero de la capa de ozono ocurra una catástrofe climática que nos extermine.

Pero yo sostengo que nuestros vecinos extraterrestres no quieren que nosotros nos destruyamos, y que el mensaje que nos tienen es el de la paz, solidaridad, hermandad y preservación. Eso es lo que yo he percibido. Sin embargo, unos aceptamos ese mensaje y otros lo rechazamos, pero soy optimista cuando pienso en el futuro de la humanidad.

UFOLOGOS INTERESADOS

Carlos Eduardo vive en una casita humilde de Juigalpa y sus visiones han merecido la atención de destacados ufólogos peruanos, chilenos y argentinos que le han solicitado información sobre sus numerosos contactos con naves extraterrestres.

LO QUE SE NECESITA PARA VER UN OVNI

1.- Se necesita empatía comunicativa con los seres extraterrestres.

2.- Como en las apariciones religiosas, es necesario mística y fe.

3.- También es preciso llevar una vida sana y dedicada al bien.

4.- El mensaje de los extraterrestres rechaza las guerras y la destrucción de la naturaleza.  

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