- El año pasado tramitaron 56 denuncias de supuestos errores
médicos, pero la Junta de Vigilancia sólo halló
“faltas administrativas” en cuatro casos.
Madre de bebé fallecido en noviembre, en clínica de Chinandega,
exigió una investigación y aún espera los resultados de la auditoría
Karla Marenco [email protected]
Al concluir el año 2000, la Gerencia General de Salud Previsional del Seguro Social había admitido 56 denuncias de “mal manejo médico” en las Empresas Médicas Previsionales (EMP), adscritas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), sin embargo, en ninguno de los casos, las investigaciones internas encontraron evidencias de “negligencias médicas” en los procesos de atención a los asegurados, según una investigación de LA PRENSA.
La Junta de Investigación, Clasificación y Sanción de la Gerencia Previsional del Seguro, paradójicamente, concluyó sólo en cuatro de los 56 casos, que hubo “mal manejo administrativo en el proceso de la atención médica”, porque se incumplieron normas de atención del Reglamento del Seguro Enfermedad Maternidad, confirmó el director de Calidad de la Atención Médica, doctor Wilfredo Ramos.
La limitante, según Ramos, estriba en que es “muy subjetivo” para la junta de investigación determinar negligencias médicas. “A menos que sean marcadas situaciones en donde el médico incurra en mal manejo médico”, apuntó.
La Junta de Investigación, Clasificación y Sanción, es una instancia creada a partir de la resolución 021-98 de la Presidencia Ejecutiva del INSS, para conocer las faltas cometidas por las empresas en los servicios médicos rendidos a los derecho-habientes y/o en áreas administrativas. A falta de un marco regulatorio (Ley General de Salud), cuyo anteproyecto está siendo consultado en el seno de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, ellos amparan sus sanciones en base al Reglamento del Seguro Enfermedad Maternidad.
CASO DE BEBE NEONATO EN CHINANDEGA
A finales del año pasado, uno de los casos más trágicos que conoció la Junta de Investigación del INSS fue la muerte de un neonato de 18 días de nacido, atendido en la última semana de noviembre del 2000, en la clínica previsional AMOCSA-filial de Chinandega.
En esa fecha, Lillyam del Carmen Martínez llevó con fiebre a su bebé a la citada clínica previsional y, lamentablemente, 48 horas después se lo entregaron muerto, sin una explicación clara de lo sucedido.
En ese entonces ella pidió de inmediato una investigación, porque ese último fin de semana de noviembre, tres médicos atendieron a su bebé y por tanto hubo tres diagnósticos diferentes.
Además, las autoridades de la clínica no trasladaron al bebé al Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales (Heodra) de León, como unidad autorizada por el INSS en caso de que un neonato se complique seriamente. Por tanto, se abrió una investigación por separado por parte del INSS y del SILAIS de Chinandega.
Según el doctor Pedro Quintanilla, gerente general de Salud Previsional del Seguro Social, la empresa incurrió en faltas administrativas leves, moderadas, graves y muy graves, en el proceso de atención del menor, por lo que resolvieron aplicarle una sanción económica del 15% del per cápita que recibirá dicha empresa en al mes de marzo próximo y la suspensión de seis meses de adscripción.
Los doctores Quintanilla y Ramos aseguran que las sanciones que aplicaron a Amocsa de Chinandega fueron por faltas administrativas, pero los artículos del Reglamento Enfermedad Maternidad en base a los cuales ampararon la sanción, están indicados para casos en donde se incurre en faltas en el proceso de atención médica, por lo que se observa una contradicción.
MADRE IGNORA RESULTADOS DE INVESTIGACION
Desolada y sin resignación, doña Lillyam asegura que está completamente decepcionada por la forma en que atendieron a su hijo, pero ha optado por la justicia divina. Aunque ella dice estar segura en el fondo de su corazón que a su hijo no lo atendieron como debían y por eso se murió.
A la fecha, ni el SILAIS ni las autoridades del INSS de la zona, le han informado de los resultados de las investigaciones en torno a la atención médica a su recién nacido ya fallecido. Tampoco le han dicho sobre las sanciones que le impusieron a Amocsa, filial Chinandega.
¿POR QUE NO CASTIGAN A LOS CULPABLES?
El doctor Pedro Quintanilla explicó que Nicaragua no tiene un marco regulatorio que sancione la malapraxis médica porque no existe una Ley General de Salud.
En el caso de las EMP, sostuvo que el Reglamento del Seguro Enfermedad Maternidad establece una serie de sanciones administrativas que van desde multas hasta cierres cuando se comprueban los hechos, pero la única forma que tienen los afectados para que los indemnicen por los daños causados y se castigue a quienes incurren en estas faltas, es por medio de la vía judicial.
El doctor Quintanilla dijo que cuando ocurren casos de negligencia o mal manejo médico, una vez comprobados los hechos, el INSS solicita el despido del personal médico de la EMP en cuestión y éstos no pueden volver a ser contratados en ninguna clínica previsional. Sin embargo, no están en capacidad de precisar si esas mismas personas son contratadas en otros lugares o practican la medicina privada.
Aseguró que el INSS está interesado en que los 250,000 asegurados reciban una atención de calidad en las 46 EMP que están autorizadas. Sin embargo, reconoció que aunque muchas han mejorado, hay una gran parte que tiene serias deficiencias, especialmente en los servicios materno-infantiles, por ello están presionando para que mejoren o los cierran.
“Esto es un problema nacional. Hemos hecho el diagnóstico situacional de todas las EMP que funcionan en unidades del MINSA, tenemos un gran problema y es que los estándares que están llenando las EMP privadas son altos y hay otras que tienen porcentajes por debajo del 27% y que ya no deberían de estar funcionando”, aseveró.
Señaló que de las 46 empresas médicas previsionales las que están aptas para atender embarazos de alto riesgo son: Salud Integral, Monte España, Empresa de Servicios Médicos (EMAN), Centro Quirúrgico Médicos Unidos, Alemán Nicaragüense, Policlínica Oriental, Hospital Bautista, Japón-Granada, el Hospital Oscar Danilo Rosales de León (Heodra), Hospital España de Chinandega y el Hospital Militar.
Según el doctor Pedro Quintanilla hay problemas muy serios con las EMP de Rivas, Río San Juan, Bluefields y Jinotega. “Ya no debería de estar funcionando como EMP, pero no hay clínicas y no hay dónde atender a los asegurados”, dijo.
Quintanilla reiteró que las coordinaciones con el MINSA para investigar casos de negligencia médica son muy pocas.
“Hay que tomarlo con una gran responsabilidad de parte del organismos que dirigen la salud, pero sobre todo el MINSA que es el rector de la salud de Nicaragua y que muy poco hace por rectorar la salud”, acotó.
AUDITORIA MEDICA ES UN MISTERIO
Carol Munguía
Corresponsal / Chinandega
– Ni los representantes de la clínica Amocsa, ni las autoridades de Salud de esta localidad, saben algo del resultado de la auditoría médica que practicaron las autoridades del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), sobre la muerte del niño de 18 días de nacido, hijo de la asegurada Lillyam del Carmen Martínez.
– “No me comunicaron nada sobre este caso y únicamente puedo asegurarle que ningún médico en el mundo desea que un paciente se le muera”, fueron las palabras del doctor Edgard Fornos, director de la Clínica Previsional aludida.
– “El paciente era un niño que no se defendía, entró en malas condiciones de salud, estaba mejorando pero bronco aspiró mientras se alimentaba y vino la muerte, que nosotros lamentamos”, detalló.
– El galeno dijo que no conocía del caso y que las conclusiones eran potestad del INSS. “Aún no conocemos (la auditoría) y prefiero esperar a tener en las manos para brindar declaraciones”, insistió.
– El recién nacido fue tratado el pasado 22 de noviembre en Amocsa, al ser ingresado por presentar fiebre, reza el escrito presentado por la afectada. Se mandaron los exámenes de rigor y los médicos manifestaron a la madre que el niño sufría por la malaria. Ese fin de semana murió y su madre puso la denuncia en la delegación del INSS y el SILAIS de Chinandega.
TAMPOCO EL SILAIS
– El doctor Luis Callejas, delegado del SILAIS de Chinandega, indicó que tampoco conoce la conclusión de las investigaciones que se siguieron y está a la espera de las mismas para analizar el procedimiento que utiliza la clínica para prestar el servicio.
– “Reiteró que en aquel entonces ninguna unidad de salud en Chinandega disponía de ventiladores pediátricos para brindar atención a un recién nacido” y, por tanto, “debió haberse enviado a León”.
– Ahora, “estamos solicitando al Seguro Social una nueva inspección al Hospital Materno Infantil “Mauricio Abdalah”, pues es el único centro asistencial que posee una unidad competente para atender estos casos y además posee capacidad de diagnóstico”, concluyó.
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