La FARC ha sido acusada de múltiples abusos en las zonas de distensión en donde se encuentran, lo que ha provocado que la población rechace la creación de una nueva zona desmilitarizada.

Colombianos contra zona de distensión

Pobladores temen se repita lo que ha pasado en la zona desmilitarizada para las negociaciones con la FARC Margarita MartínezAP BOGOTA — Habitantes del norte de Colombia protestan por la posible creación de una segunda zona desmilitarizada para la realización de diálogos de paz con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Nos están […]

  • Pobladores temen se repita lo que ha pasado en la zona desmilitarizada para las negociaciones con la FARC

Margarita MartínezAP

BOGOTA — Habitantes del norte de Colombia protestan por la posible creación de una segunda zona desmilitarizada para la realización de diálogos de paz con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Nos están acompañando en solidaridad unas 12,000 personas, son bastantes los municipios de la región que están presentes, dijo el alcalde de San Pablo, uno de los poblados que sería desmilitarizado.

Varios campesinos de la zona que se conoce como Magdalena Medio caminan por las calles de San Pablo, poblado a 310 kilómetros al norte de Bogotá, con carteleras con frases que aluden a su rechazo como “No al Despeje”.

“Si nosotros vamos a prestar la casa que nos dejen opinar como se va a manejar”, dijo Delmar Rufos, alcalde de Santa Rosa, uno de los municipios vecinos a la cadena Radionet.

El gobierno del Presidente Andrés Pastrana ha realizado en los últimos meses conversaciones con esta guerrilla, la segunda del país con unos 5,000 combatientes, y se ha acordado tentativamente el despeje de dos municipios de esta región.

Pero los pobladores se oponen a que se le entregue el control a esta guerrilla, temerosos de que se repita la experiencia de la zona desmilitarizada para las negociaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Habitantes están temerosos

En la región desmilitarizada del Caguán, del sur del país, se han denunciado ejecuciones, reclutamiento de menores, campos de secuestrados, narcotráfico y la expulsión de las autoridades judiciales por parte de las FARC.

El Alto Comisionado para la Paz, Camilo Gómez, rechazó estas protestas y dijo que se está conversando con la comunidad.

No aceptamos un ultimátum, ni mucho menos medidas de hecho.

Los habitantes de la zona con quienes hemos estado conversando los rechazan. Vienen de personas que ni siquiera viven en la zona, dijo Gómez quien reafirmó que no se decretaría la zona de despeje hasta que haya acuerdo con las comunidades.

“El proceso con el ELN es muy importante, el país lo esta esperando y está siendo cimentado sólidamente”, agregó el Alto Comisionado.

En contraste con las FARC, con el ELN sí se ha acordado la verificación internacional de la zona, un reglamento para proteger a sus pobladores de eventuales abusos de la guerrilla y un plazo definido de nueve meses.

La iniciación de los diálogos con el ELN se ha frustrado varias veces. El acuerdo marco con el ELN se dio en 1998, en Alemania, conocido como “Puerta del Cielo”, por el convento donde se realizó la reunión.

En ese acuerdo inicial se delinearon los temas del futuro de paz: participación de la sociedad civil en una convención nacional, negociación simultánea con el gobierno e incorporación del derecho internacional humanitario en su código de ética de guerra.

Pero luego de esa reunión en Alemania los acuerdos se frustraron tras una serie de secuestros masivos perpetrados por el ELN, que el grupo guerrillero justificó inicialmente como táctica política pero que luego se reveló que fueron por dinero.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí