Esto es lo que queda de “La Casona”, construida en el siglo pasado y que fue testigo del paso de busca-fortunas que cruzaban Nicaragua buscando el oro de California.

Conflicto legal precedió venta de La Casona

Según los compradores de La Casona, en el local se va a construir un museo como parte de un proyecto turístico que están conversando entre todos los compradores, donde se va a recrear la vida de la época de Vanderbilt y la Estación del Ferrocarril Jorge Loáisiga Mayorgay Noelia Sánchez [email protected] La Casona de San […]

  • Según los compradores de La Casona, en el local se va a construir un museo como parte de un proyecto turístico que están conversando entre todos los compradores, donde se va a recrear la vida de la época de Vanderbilt y la Estación del Ferrocarril

Jorge Loáisiga Mayorgay Noelia Sánchez [email protected]

La Casona de San Juan del Sur fue desmembrada en cuatro terrenos y según consta en el Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil de Rivas, cada terreno fue vendido por la Alcaldía de ese municipio en 128 mil 900 córdobas.

El terreno de La Casona tiene una extensión de 2,259.34 varas cuadradas, incluida la parte “construida”, es decir las ruinas donde habitan tres hombres solos y una familia

La primera compradora es Mayda Traycy Montealegre Denueda, quien es dueña de 537.07 varas cuadradas; el otro comprador es Róger Antonio Baldizón Ibarra y su terreno mide 648.24 varas cuadradas.

Por su parte Eduardo Antonio Baumeister Bruno, adquirió una extensión de 537.05 varas cuadradas y la cuarta y última adquiriente es Carmen Balmaceda Blandón, dueña de 536.98 varas cuadradas.

OCUPANTES “TERREMOTEADOS”

Desde 1972 parte de La Casona estuvo ocupada por Yadira Guerrero Campo y su familia, quienes llegaron hasta ese lugar huyendo de los sismos que azotaron la capital.

En el local la instaló el cura sandinista Gaspar García Laviana, quien le dijo que se albergara en la casa, que en ese tiempo no tenía piso y empezaba a deteriorarse la estructura de la vivienda.

Después de instalarse en el local la mujer empezó a darle vida a una parte de la vivienda, instaló una fritanga, luego un bar y fue ella quien la bautizó con el nombre de La Casona.

La entonces alcaldesa de San Juan del Sur, Virginia Kelly, con la intervención de García Laviana, le autorizó que habitara en el lugar y pagara el derecho de arriendo, lo que hizo hasta 1979.

Al asumir el poder los sandinistas, Guerrero continuaba habitando La Casona y conoció que mediante los decretos confiscatorios 3 y 38 se expropiaba a la familia Somoza y sus allegados. Eso incluía la casa que ella habitaba.

Igual que con la alcaldesa Kelly, con el gobierno sandinista empezó a pagar el derecho de arriendo. Incluso se prometió que se tramitaría la escritura para que pasara a ser dueña del inmueble. Sin embargo esa promesa no fue cumplida.

Después de la caída de los sandinistas ella se amparó en la Ley 85, legislación que la hacía dueña del inmueble.

En 1990 logró inscribir la propiedad a nombre de ella y su esposo, Jesús Dolores Centeno Zepeda, en el Registro Público de la Propiedad, luego de lograr que la Procuraduría General de Justicia al amparo de la mencionada ley le vendiera la propiedad. Aunque nunca obtuvo una escritura, ni solvencia de la Oficina de Ordenamiento Territorial.

Sin embargo, en 1994 el ex alcalde de San Juan del Sur, César Guadamuz y el Concejo Municipal declararon de utilidad pública e interés social lo que ellos “llamaron el proyecto turístico de San Juan del Sur”, es decir La Casona.

Guerrero inició entonces un juicio de nulidad contra la expropiación en el Juzgado Civil del Distrito de Rivas contra la Alcaldía de San Juan del Sur, por haberle quitado lo que ella consideraba su casa. El juez de entonces falló a su favor.

Pero, los abogados de la Comuna apelaron el fallo del juez en el Tribunal de Apelaciones de Granada, donde los magistrados de esa instancia judicial decidieron que el caso debía resolverse por la vía administrativa.

“Cuando se ganó el juicio en el Juzgado de Rivas, la Alcaldía apeló en el Tribunal de Apelaciones de Granada y ahí sorpresivamente fallaron en contra de Yadira, en una sentencia que realmente fue un poco injusta”, comentó el magistrado Solís, que para ese entonces era el abogado de Guerrero, y aún no era magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

Solís dice que finalmente convencieron a la señora para que negociara con la Alcaldía la venta del inmueble a cambio de una indemnización.

“Yo le recomendé (a Guerrero) a algunas personas que estaban vinculadas conmigo familiarmente que se interesaban en los terrenos”, admitió Solís.

Esta negociación última se hizo con la administración de Julio Espinosa, quien era el vicealcalde de Miranda, y que renunció para postularse como precandidato a diputado por Rivas del FSLN.

Róger Baldizón asegura que Guerrero recibió 20,000 dólares de indemnización, lo cual consta en escritura pública realizada por el abogado Róger Pérez.

RECURSO DE REVISION

A esta situación le siguió una denuncia pública que hicieron Ángela Morales, Porfirio Cárcamo, Mercedes López y Joel Sirias, quienes interpusieron un recurso de revisión contra la Alcaldía de San Juan del Sur impugnando la venta de La Casona.

Es decir, que el Concejo debía debatir y resolver si la venta se había hecho apegada a derecho.

Estas personas son las que habitan otras partes de La Casona. En su mayoría hombres solos.

El caso fue estudiado el pasado cinco de enero y aprobado el 12 de enero por el Concejo que no dio lugar al Recurso de Revisión por ser improcedente por no haber recurrido a la autoridad competente.

El Concejo alegó que la Alcaldía no tenía recursos como para ejecutar un proyecto turístico en La Casona y para enfrentar los juicios que promovía Guerrero contra esa autoridad, por lo que resolvió negociar con el “dueño” de la propiedad.

La resolución del Concejo dice además que a la mayoría de los habitantes de la Casona, es decir a los recurrentes, se le ha trasladado a viviendas nuevas, pero aún quedan algunas personas que se resisten a evacuar dicha construcción.

“Siendo el Concejo la autoridad que autorizó la venta de dicho bien, en base a negociaciones con el señor Jesús Dolores Centeno Zepeda, representado por su apoderada la señora Yadira Guerrero Campo, quien incluso trató directamente con los inversionistas, y a fin de poner fin a la controversia con esta Alcaldía, se llegó a arreglos que al final beneficiaron a esta Alcaldía Municipal al obtener ingresos para atender necesidades de la Alcaldía como de la población misma, por lo que llama la atención que ningún poblador de San Juan del Sur haya protestado que el Estado de la República de Nicaragua, por medio del representante de éste, la Procuraduría General de Justicia haya traspasado “La Casona” a Jesús Dolores Centeno Zapata, lo que deja entrever que con el recurso de revisión los recurrentes están inmersos en campañas políticas….”, dice parte de los considerandos de la sentencia.

HISTORIA REGISTRAL

En el Registro de la Propiedad del Departamento de Rivas, según comprobó LA PRENSA, aparecen una serie de escrituras inscritas, donde figuran antiguos propietarios de este inmueble.

– En el tomo 14, folio 293, el 30 de abril de 1912 el dueño de La Casona era el señor José María Hurtado.

– En 1929 la misma pasa a ser del dominio de la señora Rafaela Hurtado de Arrellano, quien en 1931 traspasa el inmueble a Concepción Abaunza.

– En el Tomo 51, folio 155, el 8 de diciembre de 1951, la compra del inmueble aparece a nombre del General Anastasio Somoza, vendido por Manuel Cárcamo.

– En el Tomo 56, folio 155, del año 1957, los Coroneles Luis Anastasio Somoza Debayle y Anastasio Somoza Debayle adquieren “tres cuartas partes de esta finca”, número 1970, y la señora Salvadora Debayle Somoza adquirió la otra parte de la misma. Los primeros como herederos de su difunto padre legítimo General Anastasio Somoza García,

– En el tomo 181, folio 18, doña Isabel Urcuyo de Somoza Debayle se encuentra registrada como la dueña de la cuarta parte (de La Casona) que heredó de su difunto esposo, Luis Anastasio Somoza Debayle; inscrito en 1969.

– El dos de mayo de 1990 la propiedad fue inscrita a nombre José Dolores Zepeda y Yadira Guerrero quienes adquirieron la propiedad por venta de la Procuraduría de Justicia.

– En la administración del Alcalde César Guadamuz, en 1994, el Concejo Municipal de San Juan del Sur declaró de utilidad pública e interés social “el proyecto turístico de San Juan del Sur”, refiriéndose a La Casona y la misma fue inscrita en el Registro de la Propiedad a nombre de la Alcaldía.  

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