- Ya envió su renuncia al Vaticano, y la terna de sus posibles sucesores
Fabián Medina [email protected]
El Cardenal Miguel Obando cumple hoy 75 años, fecha crucial en su vida, pues le obliga a poner la renuncia al Arzobispado de Managua ante el Papa Juan Pablo II, según establece el Canon 401 del Derecho Canónico de la Iglesia Católica.
El Arzobispo de Managua, quien se encuentra en gira por varios países desde hace 10 días, anunció antes de partir que ya había enviado su renuncia, y meses atrás reconoció haber propuesto al Papa una terna de obispos que podrían ser sus sucesores. No quiso dar los nombres de su propuesta, sin embargo se presume que en esa terna están tres de estos cuatro nombres: Bosco Vivas, Obispo de León; Abelardo Mata, de Estelí; Leopoldo Brenes, de Matagalpa y Jorge Solórzano, Obispo Auxiliar de Managua.
“Yo pienso que Su Santidad no le va a aceptar la renuncia, porque si nos fijamos bien en el Canon no existe la cesación automática”, dice Monseñor Jorge Solórzano, quien aseguró no estar interesado en el cargo. “No me siento capacitado para Arzobispo, que lo disputen otros”, anotó.
Para Monseñor Abelardo Mata la renuncia del Cardenal representa “una pérdida para nuestra Iglesia local”, aunque cree no sucederá por ahora “ese hecho penoso o doloroso” porque “si bien el señor Cardenal está obligado a presentar su renuncia, el Santo Padre no está obligado a aceptársela”.
La vocería del Vaticano explicó a una consulta que hizo LA PRENSA, que el Papa no conocerá de la renuncia del Cardenal Obando hasta que la acepte, ni se pronunciará al respecto.
Monseñor Mata, dice que en estos casos el Vaticano aplica “la ley del mono”: no afloja una rama mientras no esté agarrado de la otra, por lo tanto no va a aceptar la renuncia del Cardenal Obando mientras no tenga al obispo que lo sustituya.
Sin embargo, aunque resulte poco probable que el Vaticano acepte la renuncia del Cardenal, Monseñor Solórzano sabe que el cambio tiene que venir. “Si no ahora, dentro de algunos años”, apuntó.
El Cardenal Obando fue nombrado arzobispo de Managua en abril de 1970, a los 43 años de edad, cuando era el obispo más joven de Nicaragua.
El Vaticano lo trajo desde El Salvador donde era rector del Seminario y lo nombró primer Obispo Auxiliar de Matagalpa, y dos años después, sorpresivamente, Arzobispo de Managua.
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