Juan Ramón Castillo [email protected]
Las noticias que circulan a nivel nacional para el año en curso, son pesimistas por diferentes razones, siendo la principal que es un año de elecciones presidenciales, lo cual se podría interpretar como un año de zozobra, miedo, cero inversión, cierre de negocios, fuga de capitales, fuga de cerebros, falta de trabajo en fin, “Las Siete Plagas de Egipto”.
Si hablamos con los comerciantes, agricultores, industriales, ganaderos y todo tipo de empresarios, la mayoría se expresan con un derrotismo que da aflicción a quienes los escuchamos. Esta actitud va calando en el criterio del consumidor y de los inversionistas, quienes se dan cuenta de las opiniones anteriores a través de los medios y de manera personal, tomando la decisión de guardar su dinero, o sacarlo del país en el caso del inversionista “por lo que pueda pasar”, con las consecuencias para la economía en general.
Las diferentes cámaras que integran el Cosep deben continuar preparando sus planes de acción considerando los factores ambientales nacionales e internacionales, investigando el viento favorable que nos haga salir adelante pues debe existir alguno. No importa que el mismo sea sólo llegar al punto de equilibrio donde no ganamos ni perdemos, pero seguimos trabajando y generando empleo.
Lo peor es seguir con el estribillo “este es un año malo” y todos lo toman como algo imposible de superar creando el pánico y buscar como en el pasado largarse del país en busca de vientos favorables.
Debemos de ser optimistas y orientar a los políticos para que hagan un buen trabajo buscando al mejor candidato para Presidente y que preparen los mejores planes para la nación. Las personas que generan los ingresos para el país y el empleo para la ciudadanía deben seguir planeando como lograrlo aún en situaciones difíciles, pues los políticos necesitarán de un país en marcha para poder gobernar, lo cual no permitirá que se hagan locuras que afecten el motor de la economía, como lo es la empresa privada. Además la empresa privada actualmente tiene una gran fortaleza como grupo que no permitirá que ningún partido frene el desarrollo que actualmente vienen gestando el gobierno y el sector privado, el cual aunque no es extraordinario sí ha permitido generar la confianza que ha originado inversiones en nuestro país con beneficios colectivos.
Unamos pensamientos positivos para crear un clima positivo. No se puede lograr algo positivo en un ambiente negativo. Cualquier plan para enfrentarse a una situación siempre es mejor que no tener ninguno o estar repitiendo “este año es malo”. Ni el terremoto paró al país, sí lo afectó. El nicaragüense jamás se ha sentado a llorar sus males y no lo haremos tampoco en este año.
Debemos saber hacia donde vamos, “No hay viento favorable para el que no sabe a donde va” (Séneca). Busquemos este viento favorable y a trabajar duro para conseguir nuestra meta, que nos beneficie de manera particular y además beneficie a todos los nicaragüenses, generando empleos, pues somos un país trabajador, nuestra historia así lo ha confirmado, igualmente los países donde han emigrado miles de compatriotas buscando vientos favorables que no le hemos podido brindar en nuestro país. Unámonos para crear ese viento favorable que nos beneficie a todos. Los políticos y la empresa privada tienen el compromiso y la responsabilidad de hacerlo. Nosotros los ciudadanos debemos apoyarlos con optimismo para lograr un próspero año 2001.
* Consultor de Empresas.