Heberto Jarquín M. y Heberto Rodrí[email protected]
Tropas combinadas del Ejército y la Policía han sido desplegadas en la Región Autónoma del Atlántico Norte, tras la persecución de los elementos armados que pertenecieron al Frente Unido Andrés Castro (FUAC) y que emboscaron un convoy del Ejército el jueves 4 de enero.
Un oficial del Ejército que pidió anonimato, informó a LA PRENSA que hay información creíble de que José Luis Marenco, cabecilla del FUAC y quien se hizo célebre por el secuestro del técnico canadiense Manley Guarducci, en octubre de 1999, fue quien dirigió la emboscada donde resultaron heridos dos soldados del Ejército de Nicaragua.
El capitán Carlos Malespín Lorente, jefe de la Policía en Rosita, confirmó a este diario que los campesinos de las comunidades de El Naranjal, Silsilwás, Columbus, El Camarón y Rarwás (ubicadas unos 100 kilómetros al suroeste de Puerto Cabezas), dijeron haber identificado a Marenco, acompañado de otros elementos irregulares.
“La población campesina también señaló que el grupo de delincuentes se dirige a la zona de Unawás, que es el sitio de refrescamiento de Marenco y su gente”, indicó el capitán Malespín.
En Managua, el Coronel Ramón Arnesto Sosa, Jefe de Relaciones Públicas e Internacionales del Ejército, calificó esos ataques irregulares como “emboscadas de hostigamiento” y confirmó el despliegue militar en el sector de Las Minas.
“Tenemos que reprimir un poco, pues se han tomado mucha confianza desde que concluyeron las elecciones municipales. Ellos tratan cómo hacerse sentir, es una actitud propagandística para impactar ante la opinión publica”, refirió el Coronel Ramón Arnesto Sosa.
“Efectivamente existe un contingente del Ejército operando en la zona, pero son los mismos que permanecen acantonados en la región”, explicó el jefe militar.
Por su parte, el capitán Malespín indicó que los irregulares en su huída se han dividido en pequeños grupos de 4 ó 5 hombres, lo que hace difícil localizarlos.
El sábado 6 y domingo 7 de enero, LA PRENSA constató que el Ejército y la Policía han desplegado contingentes en lugares claves de las carreteras de la zona minera, asimismo, se han visto patrullas en camiones y a pie.