Silvia Valeria Padilla, la mejor bachillera nicaragüense del año 2000.

Silvia Valeria Padilla: “No soy una nerd”

“Apóyate en los hombros de un gigante”, le dijo un profesor un día, y es lo que esta joven ha estado haciendo en su vida académica. Gracias a sus promedios, arriba de 90 puntos, cumplió con su mayor anhelo: conseguir una beca universitaria Milagros Sánchez Pinell [email protected] Lejos de ser la típica “cerebrito”, de trenzas, […]

  • “Apóyate en los hombros de un gigante”, le dijo un profesor un día, y es lo que esta joven ha estado haciendo en su vida académica. Gracias a sus promedios, arriba de 90 puntos, cumplió con su mayor anhelo: conseguir una beca universitaria

Milagros Sánchez Pinell [email protected]

Lejos de ser la típica “cerebrito”, de trenzas, gruesos lentes, falda larga y sin gracia femenina, Silvia Valeria Padilla Tinoco rompe el mito cruel de que ser inteligente es igual a ser fea y aburrida. A sus 16 años posee el mejor promedio académico del 2000, en el área de secundaria y a nivel nacional.

Obtuvo el título de “Mejor bachillera del país”, con un promedio de 99.5 y; ganó el primer y tercer lugar a nivel nacional en Matemáticas y Física, respectivamente, en diciembre del año pasado.

Viste jeans ajustados y le gusta maquillarse para lucir como una mujer moderna, su conversación es fluida y espontánea, sin palabras rebuscadas en el diccionario para impresionar por ser dueña de un intelecto sorprendente.

Aunque se muestre tímida ante las cámaras fotográficas, nos asegura que la vanidad no es su fuerte, hablar de sus logros es uno de sus temas favoritos, más cuando se trata de compartir con los jóvenes el secreto de su éxito.

¿Has sido siempre buena alumna?

“Toda mi vida, desde el sexto grado, participé como la mejor en primaria, también durante toda secundaria, y en cualquier concurso que me metía”.

¿Cuál ha sido tu promedio más alto?

“No sé, siempre ha sido alto, arriba de 97. En sexto grado fue de 99.65 y en quinto año fue de 99.5”.

¿Crees que sólo es buen alumno el ratoncito de biblioteca?

“No… yo tengo dos conceptos de buena alumna, el que es inteligente y estudia y el que es muy, muy esforzado y sale bien; por ejemplo hay tipos que beben y fuman y son inteligentes, y el que estudia y por lo general sale con mejores notas, pero eso sí el buen, buen alumno es el que estudia, el que cumple con su trabajo no necesariamente las 24 horas del día. Podés ser aplicado y ser inteligente, pero ser inteligente es ser aplicado, podés ser joven y dedicarle tiempo al estudio”.

¿Te consideras una persona inteligente o una persona aplicada?

“No sé si considerarme inteligente, creo que sí, pero también soy aplicada porque dedico tiempo al estudio, soy responsable. Trato de no fallar en ningún trabajo. Creo que tengo un poco de las dos y trato de combinarlas. Normalmente le dedicaba de 3 a 4 horas diarias al estudio”.

¿Cuál es tu materia favorita?

“Las matemáticas. Me gustan los números”.

Es una materia difícil para la mayoría de los estudiantes ¿pero a vos se te hace fácil?

“Sí, mi secreto es que me gusta y no la veo como algo difícil, por el mismo hecho de que me gusta le pongo más empeño. Si le pones a las cosas un poco más de voluntad se te hace fácil, eso te resulta”.

Hay quienes piensan que la matemática no sirve para la vida práctica…

“Esa es una pregunta sin sentido para alguien como yo, porque creo que los números están en todos lados y sirven para todo, hasta para ir a la venta y pagar la luz necesitas matemática, es universal”.

¿Alguna vez tuviste una nota baja?

“Cuando estaba en segundo año, me saqué 86 puntos en Ciencias Naturales, porque mi sección era un relajo y un desastre. Nos castigaban a cada rato y por eso perdimos varios temas y después nos evaluaron. El 86 me molestó y le dije al profesor que era injusto porque yo no tenía tanta indisciplina, le pedí que me hiciera un examen de cinco puntos para llegar al 90 y me dijo que no, porque iba contra él… ni modo, me conformé con mi 86, sentí lo feo que era y me propuse no volver a sacar esa nota”.

¿Sos una estudiante que memoriza o una estudiante que interpreta?

“Interpreto. Quizás por eso me gustan las matemáticas, porque me gusta pensar y analizar más que lo que me dicen. Cuando es algo que tengo que memorizar me dilato mucho, ya que primero tengo que interpretar y después memorizar. Si no lo interpreto, mejor no lo estudio porque tiene que tener sentido.

No me gusta saber algo al tubo, tal vez por eso no me gusta el Derecho, porque eso de estar aprendiendo que en el artículo tal de la Constitución Política dice tal cosa, no es mi fuerte”.

¿Por qué crees que muchos estudiantes no rinden en sus clases como vos?

“Porque no se lo proponen. Si se lo propusieran, podrían serlo. Leo mis tareas y siempre dejo la más larga de último. Busco en el diccionario las palabras que desconozco, interpreto mis lecciones para decir las cosas como yo las entiendo”.

¿Hay algún sitio especial para estudiar mejor y cuál es el que vos utilizás?

“Hay un sitio, de acuerdo a las condiciones, que por lo general debe ser un área no tan ruidosa, a menos que estés acostumbrado a la música. Yo por lo general estudio en mi cuarto o la sala porque me mantengo sola en mi casa, tal vez no sean las mejores condiciones pero en mi casa hay dos cuartos donde están mis cosas, y hay muchos libros por todos lados”.

¿Tenés alguna motivación especial para ser buena alumna o simplemente te tomas tu tiempo para estudiar y eso son tus resultados?

“Creo que muchas cosas se combinan. La educación que te dan tus padres y las relaciones que tenés con ellos. Por ejemplo, mi mamá me preguntaba las tablas cuando era pequeña y cuando estaba en primer año me decía que leyera el periódico. Pero si te propones metas, es mejor.

Recuerdo que en sexto grado, antes de salir al concurso departamental en primaria, les dije a mis profesores que yo iba a representar a mi país en otro lado, que aunque sea iba a viajar a Costa Rica y lo hice dos veces. Me parece que es muy importante la educación que tus padres te dan desde chiquita”.

¿Cuál crees que debe ser el rol de los padres en el estudio de sus hijos?

“Creo que es muy importante su papel, pero no podés pedirle a un joven que estudie cuando no se lo enseñaron. Me parece que eso se enseña desde pequeño, hay que educarlos a que les guste el estudio, porque no podés cambiar a un hijo de un día a otro”.

Hay un mito que dice que la buena alumna es aburrida…

“Que es fea y que usa dos colitas o trencitas, que es una nerd. Creo que no necesariamente tenés que ser fea y aburrida para ser buena alumna. Muchos toman la inteligencia por algún defecto y para contrarrestar la burla de los demás obtienen buenas notas, para luego decirles que ellas son buenas alumnas. Para mí decidir ser una buena alumna es porque lo querés hacer y porque lo necesitás. Deseas hacer algo con tu vida y salir adelante”.

¿En algún momento sacrificaste una fiesta con tus amigos porque tenías que estudiar?

“No, si dejaba de ir alguna fiesta era por falta de permiso. Durante las competencias sí tenía que estudiar mucho, hasta tuve que dejar de venir a Managua. Pero considero que todo lo que estudias es sacrificio, sobre todo para un joven, pero si lo ves como algo que te va a dar un buen resultado el sacrificio es menor”.

A veces la mejor alumna cae mal entre los compañeros porque se piensa que es la preferida de los profesores, es el digno ejemplo que ocupan los padres para echárselo en cara a sus hijos… ¿Te sentiste en algún momento discriminada por eso?

“Bueno, resulta que mis amigas se aprovechaban de que era buena alumna y más bien siempre se apuntaban conmigo en los trabajos porque querían salir bien. Nunca fui un ogro y nunca traté mal a nadie y sí, me decían algunas amigas que sus mamás me ponían de ejemplo, pero más bien me decían que las fuera a prestar a su casa porque así les daban permiso de salir. Claro, había algunas que se molestaban porque no a todo mundo le cae bien que lo comparen con alguien”.

¿Alguna vez te copiaste en un examen?

“Di bastante copia, tal vez alguna vez tuve la intención, pero no pude, tuve miedo, no me atreví a que me vieran copiando. No siempre te sabes todo, a veces el maestro pregunta cosas rebuscadas. Algunas veces tuve que pedir que me recordaran algún detalle que olvidaba, pero jamás me dictaron todo una respuesta. Por ejemplo, preguntaba ¿eso es de la esencia o de la especie? cosas así. Muchas veces la gente dice que dar copia es hacerle daño a la persona y es cierto, pero si doy copia, cada quien sabe lo que quiere. En quinto año ya sabés si querés ser buen alumno a pura copia”.

¿Qué ventajas tiene para vos ser buena alumna?

“El maestro siempre te aprecia por ser buena alumna. Tengo mi beca que me la dio el gobierno, una beca para estudiar inglés, tengo amigos alrededor del mundo que hice durante las competencias en que he estado. Te sentís preparada para poder enfrentarte al mundo ante una responsabilidad, oportunidad de trabajar bien, que es algo que me motiva. Otras ventajas son que ves las cosas diferentes, en cierto modo adquirís madurez”.

¿Te sentís perfecta?

“Trato de ser más humana, aunque cuando estudias mucho, te sentís perfecta. Creo que soy una nerd cuando tengo que ser, y una persona normal cuando tengo que serlo. Pero no soy una nerd, es un nombre que no me gusta”.

Futura ingeniera industrial

Silvia Valeria Padilla nació el 20 de enero de 1984 en Managua. Es la cumiche de doña Silvia Tinoco y Francisco Padilla. Silvia, además de ser la menor, es la única mujer entre cuatro hermanos.

Cursó sus estudios primarios y secundarios en el colegio San Francisco de Asís en Juigalpa, Chontales, donde ha residido junto a su familia.

Cuando finalizó su sexto grado fue nombrada la mejor alumna de primaria a nivel departamental. A partir del primer año de secundaria participó en las Olimpiadas Matemáticas hasta cursar su último año.

Cursará la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad Americana (UAM), gracias a una beca que le otorgó el gobierno.

En confianza

Su sueño: Ocupar un cargo público. “Veo que la gente se queja de la situación del país y yo buscaría hacer algo bueno”.

Metas: Ser exitosa en su carrera, conseguir un trabajo en el gobierno o en una empresa privada como la Esso.

Deportes favoritos: Voleibol y básquetbol.

Hobbies: Ver televisión, escuchar música, visitar Internet, hacer amigos por medio de e-mail.

Pareja: No tiene novio.   

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