Alina Lorío L. [email protected]
OCOTAL.- “Una de las llantas explotó y mi hermana perdió el control del timón”, explicó la señora Violeta Amador Rivera, quien viajaba en la camioneta Toyota 4×4 roja que a las 8 de la mañana del primero de enero, se volcó a la altura del kilómetro 191 de la carretera Panamericana, en que pereció Idalia Amador Rivera, de 37 años de edad, residente en la ciudad de Ocotal.
Agregó que la información publicada en otro diario de circulación nacional “no se apega a la verdad”, ya que a su hermana Idalia no la venció el cansancio, ni conducía a alta velocidad, ni tampoco hizo mala maniobra, como informó ese medio de comunicación.
Reveló que al momento del accidente, donde perdió la vida su hermana y resultó fuertemente golpeada su sobrina (hija de la occisa). Dijo que las tres escuchaban música mientras platicaban de sus anécdotas de la despedida de fin de año, donde toda la familia se reunió, como siempre han acostumbrado, en casa de su papá Marcos Tulio Amador, en el barrio José Santos Rodríguez, de Ocotal.
A las 7:00 de la mañana del primero de enero la familia salió de Ocotal con destino a Managua a dejar al Aeropuerto a Violeta, quien tendría que tomar un vuelo a los Estados Unidos a las 12:30 del mediodía.
“No había prisa. Idalia tenía experiencia en el volante, Ocotal siempre la vio conduciendo todo tipo de vehículo, hasta motos, incluso en caminos malos de la finca cafetalera que tiene con su marido en Dipilto. “Así que quién mejor que yo para decir lo que realmente ocurrió”, manifestó Violeta Amador, quien evidenciaba la tragedia a través de los hematomas que le quedaron en todo su cuerpo.
Familiares y amigos de la familia Amador Rivera acompañaron este miércoles a Idalia hasta su última morada. El rezo de nueve días será el próximo 12 de enero en casa de su padre.