- Al ser indultado en 1993, casi de inmediato fue a buscar a Juan Francisco Herrera Monterrey y lo mató a balazos
- Molina Hernández actuó con los individuos Eusebio Solís y Enrique Evaristo Calero López
Mario Sánchez P. [email protected]
Juan Bayardo Molina Hernández, el hombre indultado por la Asamblea Nacional a petición del diputado Maximino Rodríguez, de la Resistencia Nicaragüense, es un reincidente y había sido amnistiado en 1993, pero en cuanto estuvo en la calle volvió por su camino y con dos personas asesinó a balazos a Juan Francisco Herrera Monterrey e intentaron matar a otras dos de la misma familia de la víctima.
Si acaso el Presidente de la República no veta parcialmente la Ley de Indulto emitida por la Asamblea Nacional, este asesino estaría siendo premiado por segunda ocasión, pues en 1993 fue amnistiado por primera vez y sólo salió de la cárcel para intentar exterminar a la familia Herrera Monterrey en compañía de otros dos matones.
Según informe de evaluación de la Dirección de la Penitenciaría de Tipitapa, firmada por el subcomandante José René Tercero Cruz, jefe del penal, Molina Hernández cumplía pena de 23 años de cárcel por los delitos de asesinato, homicidio frustrado y homicidio en grado de tentativa en perjuicio de Juan Francisco Herrera Monterrey.
Actuó en complicidad con Eusebio Solís y Enrique Evaristo Calero López. Molina Hernández también quiso matar a Roberto José Monterrey Robleto y a María de los Angeles Lagos Monterrey, por lo que también cumplían pena de 6 años de cárcel, según sentencia y carta que el sobreviviente Roberto José Monterrey Robleto entregó a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento.
Aunque el crimen contra Herrera Monterrey y el intento de homicidio contra las otras dos familias de la víctima lo cometieron el 23 de junio de 1993, los tres autores Molina Hernández, Eusebio Solís y Enrique Evaristo Calero López anduvieron prófugos hasta junio de 1994 que fueron capturados.
Monterrey Robleto explica que fue hasta que éstos fueron capturados, cuando comenzaron a cumplir la pena que juntos acumulan 61 años. Los dos últimos están condenados 19 años cada uno.
Es decir, que Molina Hernández sólo ha pagado cuatro años de cárcel y no los 6 años y medio como conoció la Asamblea Nacional; ni siquiera significa el 5 por ciento de la condena por los delitos que cometió con la pandilla de matones que lo acompañó esa mañana al intentar exterminar a la familia Herrera Monterrey.
No sólo el diputado de la Resistencia Nicaragüense pidió la amnistía del asesino Molina Hernández, sino que fue también una sugerencia de los jefes del penal de Tipitapa.
Según el informe del penal: “El comportamiento mostrado por el interno evaluado ha sido bueno, ya que cumple con las normas establecidas en el centro; participa de manera positiva en las actividades de carácter recreativo que se desarrollan en el penal”.
En 1994 también pidió amnistía
uan Bayardo Molina Hernández intenta evadir el pago de la pena por el asesinato de Herrera Monterrey, al pedir amnistía por segunda ocasión, argumentando que es un reo político y no un criminal. En 1994 también había pedido a la Asamblea Nacional que le concediera el derecho de amnistía aduciendo que estaba alzado en armas y que el crimen ocurrió en estas circunstancias. El asesinato de Herrera Monterrey no ocurrió en el campo, sino en el Barrio Edgard Munguía de la ciudad capital.
Es un peligro real para la sociedad
Roberto José Monterrey Robleto, hermano de Juan Francisco Herrera Monterrey, informó a la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, que “el reo Juan Bayardo Molina Hernández, es un condenado con antecedentes delictuosos, pues antes de asesinar a mi hermano, ya había estado en prisión por otros delitos y fue favorecido en esa ocasión con una amnistía en 1993”
“Una vez puesto en libertad, cometió el asesinato en contra de mi hermano. Es decir, que constituye un peligro real para la sociedad, pues ha demostrado que no puede vivir en libertad sin dañar a las personas”.