- Siguen siendo fácil presa de los delincuentes del viejo truco del “checazo”
Martha M. GonzalezCorresponsal/ESTELI
Una mujer desconocida estafó este martes a Marcia Romero Arce y a su amiga Josefa Arce, cuando con engaño entregaron su dinero y sus prendas de oro a una mujer desconocida que les solicitó le fueran a cambiar unos supuestos dólares que resultaron ser simplemente papeles.
La subcomisionada Miriam Martha Torres, aseguró que la estafa ocurrió en las cercanías de ENEL, cuando las dos amigas fueron interceptadas por una señora de color morena que les suplicó le hicieran el favor de cambiarle los dólares, porque ella no conocía donde hacerlo.
A cambio de los supuestos dólares Marcia Romero Arce, originaria del barrio Oscar Gámez, dejó en poder de la desconocida su cartera conteniendo 2,100 córdobas de un cheque que recién había cambiado en el Banpro y una pulsera de oro, mientras Josefa Arce le entregó 1,600 córdobas, una pulsera y una cadena de oro.
Las dos amigas fueron a una oficina de la Wester Union a cambiar los supuestos dólares, pero al llegar se percataron que en el envoltorio sólo había un dólar y el resto era puro papel periódico, al regresar en busca de la mujer no encontraron ni los rastros.
En esta semana fue estafada Johanna Gutiérrez Reyes, de 22 años de edad, ella cambió un cheque por 2,520 córdobas, pero en pleno centro de la ciudad fue interceptada por tres sujetos desconocidos, uno de ellos la convenció para que fuera a cambiarle un supuesto cheque, pero en medio de la plática uno de los elementos le sacó el dinero de la cartera.
Mientras tanto en el Barrio “Lacayo Farfán”, de Ocotal, sujetos no identificados estafaron a Santos Vargas González, de 19 años de edad, con 1,010 córdobas que llevaba en el bolsillo.
A Santos Vargas lo detuvo una mujer, le ofreció le comprara ropa usada y luego otro sujeto les pidió le cambiaran un pedazo de lotería que supuestamente estaba premiado pero resultó falso.
Recomendaciones
La Policía de Estelí llamó a la población a no hacer favores, sobre todo cambiar cheques o comprar oro a personas desconocidas.
De manera general, estas personas no son sencillas, sino delincuentes que llegan de otras ciudades, principalmente de Managua, para estafar a los campesinos, robarles su dinero o prendas con los viejos trucos del checazo o prendas “chabelas”.