Este productor de Nueva Guinea luego de haber vendido el queso que llevó hasta el ‘puerto de montaña’, establecido en la Colonia La Fonseca, adquiere artículos de necesidad.

‘Puertos de montaña’: tradición comercial

Alternativa de comercio de bienes continúa en algunos departamentos del país María Antonia López [email protected] “Según me ofrezca, así le pago”, “Si me vas a vender te doy precio” o “el vendedor es el que propone el precio”, son parte de las expresiones que cruzan comerciantes y productores en distintos puntos del país. Los ‘puertos […]

  • Alternativa de comercio de bienes continúa en algunos departamentos del país

María Antonia López [email protected]

“Según me ofrezca, así le pago”, “Si me vas a vender te doy precio” o “el vendedor es el que propone el precio”, son parte de las expresiones que cruzan comerciantes y productores en distintos puntos del país.

Los ‘puertos de montaña’ o “días de comercio” son conocidos al interior del país en municipios de Chontales, Jinotega y la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).

Este sistema de comercialización fue establecido de forma casi obligada por los colonizadores cuando decidieron cobrar tributos y monetizar el intercambio de mercancías a los nativos de Nicaragua.

La historia de la región reseña que durante la época colonial se desarrollaba activamente el comercio de alimentos de subsistencia y de artesanías que eran producidos por las comunidades indígenas, quienes realizaban este tipo de intercambio, para pagar los tributos. Esto les obligó a dejar a un lado el “trueque”. Con moneda en mano, también aprendieron a obtener otros productos que no eran elaborados o cosechados por ellos.

También consta que en la región la presencia de cultivos como maíz y frijoles prevalecía, sin que faltara uno que otro tubérculo.

Desde estos tiempos ya las relaciones desiguales del comercio eran practicadas, en los mercados locales, no había regulaciones de ningún tipo, la mayor parte de las ventajas las tenían los comerciantes. Los productores además de no tener acceso a los mercados externos, poseían serias limitaciones para transportar lo que ofrecían, a lo cual se sumaban los obstáculos geográficos (montañas espesas, ríos caudalosos y otros).

La transportación se hacía en mulas, cuando se les tenía, animales que en tiempos de invierno debían sufrir las particularidades de los fenómenos naturales.

La idea común de comercializar era entonces, la reciprocidad en la venta de los bienes, aunque no era totalmente justa, por lo cual el fenómeno se convierte en un simple intercambio, cambiando unos productos por otros con valores diferenciados.

Aunque también en el mismo sistema de comercialización se practica la redistribución, la cual consiste en la concentración de una cantidad de bienes para luego ser desplazados hacia otras zonas o regiones. Es de esta manera, como se establecen los ‘puertos de montaña’ en el país.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí