- En las postrimerías del 2000, “Tito” Trinidad y Fernando Vargas protagonizarán este
sábado uno de los combates más
intensos del año
Edgard Tijerino M [email protected]
No es común cerrar el año con una gran pelea, y cuando se dice gran pelea, es porque los protagonistas impactan, el resultado es impredecible y su trascendencia atrapa la atención de medio mundo, o del mundo entero.
El próximo sábado en El Hotel Mandalay de Las Vegas, en medio de columnas de humo que estarán levantándose a la orilla de cada uno de los postes del ring, aturdidos por el rugir de una multitud hambrienta de emociones, moviéndose siempre hacia adelante mientras atraviesan todo tipo de riesgos en busca de la grandiosidad, dos invictos, dos campeones súper welters, uno de la AMB y otro de la FIB, Tito Trinidad y Fernando Vargas, cambiarán metralla cobijados por una mayúscula expectación.
Es el tipo de combate Leonard-Hearns, Oscar-Quartey, Morales-Barrera, Argüello-Pryor, capaces de superar los cálculos previos manteniéndonos round tras round a bordo de la montaña rusa de la incertidumbre.
No, no puede ser una pelea para decepcionarnos, como en cierta forma lo fue Oscar-Tito, porque la ansiedad, orgullo y determinación de ambos, los empujará al límite de su esfuerzo, como lo lograron Alí y Frazier, primero en el Garden y después en Manila.
Dadas las características de ambos, debe resultar una pelea fiera, de ritmo sostenido, capaz incluso de provocar asombro.
¿La pelea del año?… Bueno, esa es una elevada pretensión después de haber visto Morales-Barrera, De la Hoya-Mosley, Tito-Reid, Vargas-Quartey, pero no lo podemos descartar.
El favorito es Trinidad por aquello de “peleador en plenitud de facultades con un mayor caudal de experiencia y superior cantidad de rivales difíciles”, que fue lo argumentado a favor de Oscar de la Hoya cuando se enfrentó a Mosley en septiembre.
A favor de Trinidad yo diría que su seriedad profesional es la mayor ventaja. El boricua permanece enfocado en el boxeo aún sin pelear, extiende su esfuerzo durante el adiestramiento a las horas extras que sean necesarias y sube al ring con una condición física siempre exhuberante.
Además, lo hemos visto resolver a púgiles de diferentes estilos como Carr, Whitaker, De la Hoya en un resultado todavía sometido a discusión, y Reid.
¿Cuál podría ser la ventaja de Vargas?… Proponer de entrada una pelea brava. ¿Por qué?… Porque Trinidad ha sido propenso a ser derribado en los primeros rounds o tarda en asumir la iniciativa. Esto obliga a Vargas, a ejercer la mayor presión posible desde que suene la campana, lo cual al mismo tiempo, empujará a Trinidad al máximo de esfuerzo y quizás, considerando que los dos disponen de poder, la pelea se recorte bruscamente.
¿Qué puede ser lo más interesante?… El manejo de los golpes rectos y potentes de Trinidad frente a las embestidas de Vargas, que se apoya también en un violento golpeo tratando de abrir espacio en la guardia del adversario… Tito es más especulador y consecuentemente más frío, en tanto Vargas es más fogoso y toma más riesgos… Se cree que en esta ocasión, ambos deberán buscar como aproximarse a un punto de equilibrio.
¿Qué pelea imaginamos?… Vargas forzando los intercambios dejando un lado su paciencia, y Tito, obligado a aceptar la propuesta cuidando su barbilla, pero intentando atravesar la primera parte del combate para llevar a Vargas hacia la posibilidad del desgaste.
¿Favorito?… Ligeramente, Trinidad, quien ha adquirido éste año suficiente confianza para manejar convenientemente sus recursos… Vargas es un toro, pero Tito lo puede torear.
Round cero
Cada vez que Trinidad ha sido derribado, ha logrado reaccionar lo suficientemente rápido para terminar prevaleciendo.
Vargas confía en ablandarlo en los primeros asaltos, pero Trinidad es muy preciso contra golpeando mientras gira.
Obviamente Trinidad propondrá la media distancia para sacar provecho de sus piernas y giros, en tanto Vargas tratará de achicar los espacios para por disponer de mejores ángulos en el cuerpo a cuerpo.
Cada uno de ellos tiene dos peleas en el 2000… Vargas derrotó por puntos a Quartey en abril y Ross Thompson por suspensión del referee en el cuarto asalto, en el mes de agosto.
Trinidad derribó tres veces a Reid en marzo para derrotarlo claramente por puntos, y luego obligó a la intervención del referee para suspender en el tercer asalto la pelea con Mamadou Tiam, en julio pasado en Miami.Vargas confía en ablandarlo en los primeros asaltos, pero Trinidad es muy preciso contra golpeando mientras gira.