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LA HABANA.— El Presidente Fidel Castro dijo ayer que ha aceptado reunirse con su colega de El Salvador, Francisco Flores, a quien acusó nuevamente de haber tolerado la presencia en aquel país del “peor terrorista del hemisferio”, el exiliado cubano Luis Posada Carriles.
En un discurso desde la localidad oriental de Guisa, Castro lanzó además punzantes críticas contra uno de sus asociados comerciales más importantes, España, y contra uno de sus principales socios políticos del hemisferio, México.
El gobernante recriminó a ambos países por secundar un proyecto de condena al terrorismo, propuesto por El Salvador durante la X Cumbre Iberoamericana realizada en Panamá el pasado fin de semana.
La Habana objetó el proyecto por considerarlo excluyente, debido que mencionaba al grupo separatista ETA, pero no los actos terroristas contra Cuba. A raíz de ello surgió en la cumbre un agrio intercambio de acusaciones entre Castro y Flores delante del resto de los jefes de Estado y de Gobierno que discutían el proyecto.
En el foro, Castro acusó a Flores de tolerar y aceptar la presencia de Posada Carriles en El Salvador, mientras el mandatario centroamericano replicó que el dirigente cubano tuvo una “cruel, sangrienta e inaceptable responsabilidad en la guerra de El Salvador” en los años 80.
Tras el intercambio, surgió la posibilidad de un encuentro bilateral entre ambos dirigentes, que se realizaría en la venidera toma de posesión de Vicente Fox como nuevo mandatario de México, el 1 de diciembre, acto al que están invitados Castro y Flores.
Como lo cortés, no quita lo valiente, dijo Castro en su discurso, “le respondimos (a El Salvador) que estamos dispuestos a discutir… Veremos cómo y para qué servirá tal reunión”.
El Salvador y Cuba rompieron relaciones diplomáticas poco después del triunfo de la revolución cubana en 1959, y Flores ha dicho que no tiene intención de restablecerlas.