- Con aparatos y equipos soviéticos, el Ejército Sandinista tenía un monitoreo radioelectrónico de 24 horas. Los radares y equipos de comunicación estaban colocados en al menos nueve puntos del país
Roberto Fonseca L. [email protected]
Con equipos soviéticos, algunos incluso de última generación, la Fuerza Aérea Sandinista logró vigilar 24 horas consecutiva, por varios años, no sólo el espacio aéreo nacional, sino también lo que acontecía en los cielos vecinos centroamericanos, aseguró a LA PRENSA el Coronel retirado Javier Pichardo, ex Jefe de la Fuerza Aérea hasta inicios de los años 90. Ver mapa satelital.
“Teníamos estaciones de radar en el aeropuerto (A.C. Sandino), en El Crucero, en Cosigüina, Puerto Cabezas, Río San Juan, Bluefields, Las Minas, Rivas; es decir, había estaciones de radar regadas en todo el país y les llamábamos “Nudos radiotécnicos”, indicó Pichardo en una detallada entrevista.
Cada unidad de radares, denominados P17, P18 y P19, tenía alrededor de 75 hombres, además era una actividad costosa, ya que requería de una planta eléctrica portátil para generar unos 600 kilovoltios, a base de combustible.
Hoy en día no existe nada de ese sistema de vigilancia. Al contrario, algunos de los equipos se vendieron a Ecuador, para detectar los helicópteros soviéticos que el Ejército vendió a Perú.
Hay un informe de la CIA que asegura que hay 182 pistas aéreas en Nicaragua, ¿estas cifras le resultan creíbles o no?
El dato que ellos tienen es cierto, hay alrededor de 180 pistas, 11 asfaltadas, el resto no son asfaltadas, pero son pistas menores.
¿Este es un dato reciente o fue igual hace una década, cuando usted estaba al frente de la Fuerza Aérea?
Son pistas que han estado allí desde hace mucho tiempo y la información de ellos (la CIA) es actualizada, hasta 1999. Es probable que el estado de las pistas no sea el mejor porque desde hace algún tiempo para acá no han recibido el mantenimiento adecuado.
¿Qué se requería para operar esas pistas?
Lo que se requería en esa época (durante el cultivo del algodón), era el permiso y autorización de Aeronáutica Civil, quien autorizaba el funcionamiento de la pista, a su juicio, llenaban los requisitos de seguridad.
¿En los años 80, quién ejercía el control de esas pistas y quién lo siguió haciendo posteriormente?
En la época de los 80, en la época de la guerra, siempre fue Aeronáutica Civil, sólo que Aeronáutica Civil, aunque dependía de Transporte, eran militares los que estaban en Aeronáutica, así que había una estrecha relación con la Fuerza Aérea. De manera tal que había un control sobre la cantidad de vuelos que se iban a efectuar en el día y de éstos, qué cantidad eran agrícolas o comerciales.
Existía ese control de vuelo por razones obvias, en la época de los 80 nosotros enfrentamos el apoyo logístico de la Contra por vía aérea, de manera que teníamos que estar informados sobre qué era lo que se movía en el cielo. Si no estaba autorizado, obviamente eran vuelos de abastecimiento de la Contra.
¿Esto lo reportaba Aeronáutica Civil?
Aeronáutica Civil nos reportaban los vuelos que ellos autorizaban, vuelos que también eran autorizados por la Fuerza Aérea. Nosotros ejercíamos el control mediante el puesto de mando y verificábamos todo eso mediante la red, el Sistema de Vigilancia Electrónica que había en la época de los 80.
Teníamos radares en todo el país, con los que vigilábamos no solamente nuestro territorio, sino que teníamos capacidad de saber qué pasaba en El Salvador, Honduras y Costa Rica, es decir, teníamos la capacidad de saber qué se movía en el espacio aéreo de otros países.
¿Si iba a aterrizar un avión de una pista agrícola o si iba a despegar un avión de una pista agrícola, ustedes lo sabían con anterioridad?
Sabíamos la programación diaria y era un programación que se llevaba en el puesto de mando, sabíamos qué pistas iban a ser utilizadas, qué tipo de avión y todo lo que requería el control del espacio aéreo.
¿En realidad era una comunicación fluida?
Sí, era bastante fluida, porque no solamente era Aeronáutica Civil y la Fuerza Aérea sino que también nosotros manteníamos comunicación con los puestos de mandos de las regiones militares, los que también estaban enterados sobre qué tipos de vuelos estaban autorizados.
¿Si los mismos ministerios tenían que hacer algún vuelo, debían reportarlo también?
En aquella época, todos los vuelos tenían que ser solicitados a Aeronáutica Civil, al menos con 48 horas de anticipación.
SISTEMA DE VIGILANCIA RADIOELECTRONICO
¿En qué consistía ese sistema radioelectrónico?
Teníamos estaciones de radar en el aeropuerto (A.C.Sandino), en El Crucero, en Cosigüina, Puerto Cabezas, Río San Juan, Bluefields, Las Minas, Rivas; es decir, había estaciones de radar regadas en todo el país y les llamábamos “Nudos radiotécnicos”.
Ellos pasaban la información directamente al puesto de mando de la Fuerza Aérea, donde se llevaba el control del tráfico aéreo, es decir, se identificaban qué tipos de vuelos, si coincidían con el planeamiento que teníamos nosotros y el que pasaban a Aeronáutica.
¿Qué equipos utilizaban los nudos radiotécnicos?
Había cuatro tipos de estaciones de radar, las que recuerdo son las denominadas: P18, P19 y P17, consistían en aparatos para tener un rastreo combinado para alturas bajas y alturas medianas.
Todas las estaciones de radar tenían de los tres tipos de equipos, para que el barrido electromagnético, que es lo que normalmente hacen los radares, pudiera abarcar todas las alturas que a nosotros nos interesaban. También se disponía de un altímetro (no recuerda el nombre), para determinar la altura del aparato.
¿Cuánto era el personal que se mantenía en esos nudos?
Todo el personal ingeniero y técnico fue preparado en la Unión Soviética y Cuba, y una parte de los técnicos de radar se preparaba acá como especialista menor; se seleccionaban de muchachos del SMP que fueran universitarios, que estuvieran llevando alguna carrera de ingeniería y; obviamente muchos pasaban a los nudos como operadores de radar.
¿De cuánto se componía una unidad?
Una unidad de tres radares tenía más o menos 70 ó 75 hombres, entre personal de mando, comunicaciones y logística, que trabajan las 24 horas del día. Además del equipo, ellos llevan una radiolocalización por así decirlo, o sea, cada nudo técnico tenía su puesto de mando y llevaba un control en la región que a ellos le tocaba. Era todo un complejo, había especializaciones dentro de la unidad.
Ellos reportaban al Puesto de Mando Central de la Fuerza Aérea, que es el que llevaba un control e información sobre lo que pasaba dentro del país y lo que se podía observar fuera de nuestro espacio aéreo las 24 horas.
¿Compartían esa información con Aeronáutica?
Aeronáutica no contaba con equipos, sólo disponía del equipo administrativo para recepcionar las solicitudes de los distintos planes de vuelos que se iban a efectuar 24 y 48 horas antes. Aeronáutica no contaba con el equipamiento que contaba la Fuerza Aérea, pero era importante porque todo lo que era aviación civil tenía que pasar por Aeronáutica y ellos determinaban si el vuelo era autorizado.
EL DESMANTELAMIENTO
¿Qué pasó después del 90 con los nudos radioelectrónicos?
Se desmontó, paralelamente a la desmovilización de la Contra, se desmovilizaron todas las unidades radiotécnicas en todo el país. Se dejaron algunas porque ésta es una técnica relativamente nueva, pero entiendo que algunos de estos equipos fueron vendidos no sé si a Ecuador o Perú. Eran equipos nuevos porque había algunos que ni siquiera los utilizamos y estaban todavía en sus cajas, a lo mejor esos fueron los que vendieron.
¿Quiere decir que en este momento esto ya no existe?
Así es, porque es un equipo muy caro, porque cada nudo radiotécnico, cada equipo tiene que tener una planta que lo alimente de 440 y eso requiere de gasto excesivo de combustible, es caro y no creo que el Ejército tenga esa posibilidad.
Había también una vigilancia radioelectrónica que la ejercía la Marina, para detectar naves de regular calado, ellos tuvieron radares en Bluefields y Puerto Cabezas y creo que también en alguna parte del Pacífico, pero eran para detectar movimientos en el mar, pero creo que se deterioraron rápidamente.
¿A pesar de ese sistema de 24 horas de vigilancia radioelectrónica, podía caber la posibilidad que se metieran aeronaves por una rendija?
Por supuesto, porque cuando los aviones vuelan a muy baja altura no los podés captar y normalmente lo que hacía la Contra era volar rasante y se metían, pero para poder abastecerse tenían que subir y allí era donde nosotros los captábamos.