- Francisco Mayorga, sostiene que
jamás se dieron préstamos que pusieran en riesgo la estabilidad del banco
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El Banco del Café estaba directamente vinculado a siete empresas de carácter financiero, que de acuerdo con algunos de los socios minoritarios del Bancafé son las responsables de la quiebra de la institución bancaria, argumento que el presidente del banco, Francisco Mayorga, rechaza.
Los accionistas minoritarios, que prefirieron el anonimato, aseguran que los préstamos relacionados de que habla la Superintendencia de Bancos eran para esas empresas y que también eran dirigidas por los directivos del banco.
Estas empresas son: Asistencia Técnica Para el Desarrollo Microempresarial (Atiende); Servicios Financieros Sociedad Anónima (Servifinsa); Promotora de la Pequeña Empresa Sociedad Anónima (Propesa); Bancard S.A; Facturinsa; Casa Linda Sociedad Anónima y Servicios Agropecuarios Sociedad Anónima (Serviagro).
De éstas sólo dos quedaron funcionando hasta la liquidación forzosa del Banco del Café que para Mayorga significa inevitablemente el cierre de todas las empresa vinculadas o relacionadas a la institución financiera fracasada.
Atiende se unió al Bancafé en octubre de 1995 en una alianza estratégica, pero luego fue absorbido en su totalidad por los accionistas mayoritarios del banco. Ya para 1997 estaba de presidente de la misma el ingeniero Jorge Iván López, uno de los directores del Banco del Café.
La misión de esta empresa era atender el financiamiento con créditos entre los microempresarios, identificando clientes potenciales y agrupándolos para que fueran fiadores solidarios entre sí. Esta empresa tenía su sede principal en el Mercado Oriental, exactamente de La Carioca media cuadra abajo.
w Incursionan con
tarjetas de crédito
En 1997 en su afán por crecer más Bancafé suscribe sendos convenios de “cooperación con Servifinsa y Propesa. El presidente de la primera Raúl Amador Torres y de la segunda Omar González, ambos directores y socios del Banco del Café.
Estas tres primeras empresas operaban en áreas geográficas distintas, principalmente en el Pacífico. En conjunto las tres prestaban sus servicios financieros a alrededor de 25,000 microempresarios, reunidos en unos 8,000 grupos solidarios.
En julio de 1996 el Banco del Café arrancó operaciones con Bancard S.A., que fue establecida por los accionistas del Banco del Café como una compañía independiente para la promoción y administración de algunos aspectos operativos de las tarjetas de crédito del Banco del Café.
Bancard operaba bajo un convenio de asociación con el banco, promoviendo las tarjetas de crédito, identificando tarjetahabientes potenciales, administrando la relación con otra empresa llamada Tecnicard, que es una compañía internacional especializada en el procesamiento electrónico de las transacciones locales e internacionales, y manejando la correspondencia con los tarjetahabientes.
Bancard contaba con dos divisiones: Vis-Bancafé y Credicom. La primera se ocupaba de la emisión, autorizada en 1996, de la tarjeta VISA en sus dos modalidades: ejecutiva y dorada. Para hacer más atractivas las tarjetas Bancard contrató un póliza de seguro de vida colectivo con Iniser, ofreciendo un seguro de vida gratis por 10,000 dólares a cada tarjetahabiente.
EMPRESAS FAMILIARES
El Banco del Café también desarrolló una alianza con Casa Linda S.A. empresa que presidía el hijo del presidente del Banco del Café, Francisco Mayorga Sevilla.
Casa Linda, era una empresa que realizaba diseño y financiamiento de ampliaciones y remodelaciones para viviendas. La compañía quebró hace un año, según confió el propio Mayorga a LA PRENSA.
Facturinsa, que también quebró hace un poco más de ocho meses, era una empresa que ofrecía el servicio de administración de facturas o “factoring”. Esta nació con fondos de Bancard.
“Nuestro “factoring”, fracasó. No fue posible hacerlo funcionar”, confió Mayorga, al admitir el fracaso de esta otra empresa.
En tanto la empresa Serviagro que brindaba crédito a los agricultores y cafetaleros del Norte del país, fue calificada por Mayorga como una empresa “limpia”. “Era la mejor cartera del Banco”, aseguró Mayorga.