- Proyectos de desarrollo e inversiones personales en peligro
Nidia Ruiz López yGustavo Ortega [email protected]
Silvio Barberena, quien tenía una cuenta de 52,000 córdobas, dijo que lo sucedido en el Bancafé “era el robo más grande del mundo”.
“Ya no hay seguridad en Nicaragua para meter sus ahorros, hay que hacer como los ancestros agarrar el dinero y meterlo en un hoyo, porque no hay seguridad bancaria”, señaló.
Shannon O´Reilly, socio de las Bicicletas “Rally USA”, explicó que tenían 4,5 millones de dólares en depósitos y que se confió porque en los otros casos de quiebra el Gobierno respaldó a los depositantes, dijo que en el corto plazo retirará sus depósitos en otros bancos del sistema.
Martha Ruiz, relacionista pública del Centro para Investigación, la Promoción y el Desarrollo Rural y Social (Cipres), dijo que esta institución tenía varias cuentas en el Bancafé y que muchos proyectos que se realizan en la zona de Río San Juan están paralizados ya que esa era la única institución financiera de la zona.
Indico que ¿cómo le van a responder a las organizaciones que en el extranjero les dan ayuda para la implementación de obras que benefician a mujeres, hombres y niños?. Por esta razón el día de mañana se realizará una reunión donde se evaluará el impacto de esta medida en la ejecución de obras de carácter social.
“A través de la Coordinadora Civil va a hacer presión en Washington, van a pedir el 100 por ciento de la recuperación del dinero que pertenece a proyectos y programas. En San Carlos sólo existía el Banco del Café y hay unas 17 ONG que tenían cuentas”, manifestó Ruiz.
José Angel Nicaragua, miembro del comité de ahorrantes, explicó que ellos piden que el Gobierno les garantice sus efectivos, indicó que en las cuentas del desaparecido Bancafé, hay una cuenta de la Policía Nacional cuyo monto es de 50 millones de córdobas, una cantidad similar de la Alcaldía de Managua, cinco millones del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), 30 millones de la Financiera Nicaragüense de Inversiones.
Aurora Sánchez, escritora, dijo que contaba con una cuenta por el orden de los 5,000 dólares que le serviría para iniciar la publicación de cinco libros, “esos ahorros los había logrado en gran parte gracias al apoyo de mis amigos, es un esfuerzo de hace mucho tiempo”.
Por su parte Yadira Lumbí, pequeña comerciante, se lamentó por los 3,500 dólares que tiene depositados en el extinto banco, “los que logré con muchos esfuerzos y son el único respaldo financiero de mi familia”, indicó.