La población somoteña recurre al establecimiento de pequeños negocios para mitigar el desempleo que los acecha, el cual alcanza niveles aproximados al 70 por ciento

El rostro del desempleo en Somoto

Más de la mitad de la población somoteña son estudiantes, muchos al finalizar su carrera se enfrentan a una tasa de desempleo aproximada al 70 por ciento mientras a corto plazo no se plantean alternativas ocupacionales Carole Thimpson – [email protected] El desempleo tiene un rostro joven en la cabecera departamental más pobre del país, donde […]

  • Más de la mitad de la población somoteña son estudiantes, muchos al finalizar su carrera se enfrentan a una tasa de desempleo aproximada al 70 por ciento mientras a corto plazo no se plantean alternativas ocupacionales

Carole Thimpson – [email protected]

El desempleo tiene un rostro joven en la cabecera departamental más pobre del país, donde el 68 por ciento de sus pobladores no tienen empleo y sus edades oscilan entre los 15 y 39 años.

Los datos anteriores se basan en un reciente estudio del organismo no gubernamental, Centro de Iniciativas para el Desarrollo de Somoto (CIDES), mediante el cual se conoce que únicamente una de cada tres personas económicamente activas están empleadas o subempleadas.

La investigación socio laboral se basa en una encuesta entre 4,993 pobladores y confirma que la raquítica oferta de trabajo mantiene a 2,645 habitantes en condiciones de pobreza extrema y que 2,700 pobladores tienen como fuente de ingresos su trabajo.

La población económicamente inactiva equivale a un 36 por ciento, es decir, 5,965 habitantes y según el arquitecto Gustavo Medina Narbona, director técnico del CIDES, de esas personas con trabajo, 1,400 lo poseen por el autoestablecimiento de pequeños negocios informales.

Las percepciones financieras de esas familias con pulperías y otros pequeños establecimientos son insuficientes para mantener un nivel de vida adecuado, sostiene Medina Narbona.

SIN FINANCIAMIENTO PARA PRODUCIR

Aunque el campesino cuenta con terrenos para cultivo, no hay financiamiento ni tecnificación para la producción, encaminándose así un promedio de 2,876 pobladores del área rural a condiciones de extrema pobreza, lo que se refleja básicamente en la ausencia de servicios existenciales.

En esta cabecera departamental, localizada en el trópico seco, hay una población equivalente a 16,245 habitantes, quienes en su mayoría no tienen ingresos suficientes para adquirir la canasta básica que se cotiza aquí por encima del valor en la capital, dado que no se produce para autoconsumo, según revela el estudio.

PLANTEA SOLUCIONES

El sociólogo Mauricio Paguaga Rivera, sostiene que las electas autoridades locales deben priorizar la generación de empleo, ya que la desocupación conlleva a la desestimación de valores, sobre todo en los jóvenes, quienes empujados por esta situación tienden a recurrir a la prostitución y drogas.

“Es importante rescatar los valores y raíces culturales propias del municipio, no somos una isla en la realidad del país, la pobreza repercute en vicios y antivalores”, agrega.

Las alternativas de solución a corto, mediano y largo plazo, son según Paguaga Rivera, que la Alcaldía trabaje en función de la planificación territorial, organización y gestión municipal, participación organizada de la población en el reconocimiento de sus problemáticas.

PIDE INSTALAR ZONA FRANCA

La instalación de una zona franca generaría unos 2,000 empleos permanentes en diferentes rubros, evitándose además la fuga de técnicas y profesionales a otras regiones del país, creando fuentes de empleos de acuerdo a la preparación universitaria, sugiere Paguaga.

Mencionó que la apertura de centros vocacionales para preparar profesionalmente a los jóvenes evita el deterioro social y al combinarlo con la oferta laboral se garantizaría la estabilidad económica de las presentes y futuras generaciones.

Medina Narbona por su parte manifiesta que los rubros no tradicionales como el tabaco, hortalizas y frutas, son fuentes de reactivación agroindustrial que deberían contemplarse.

UBICACION PRIVILEGIADA

El puesto fronterizo con Honduras, El Espino, en jurisdicción de Somoto, da una posición ventajosa a esta ciudad que de formularse una estrategia de desarrollo eficaz, le permitiría aprovechar tal condición a través de la apertura de nuevos canales comerciales en el mercado regional, nacional e internacional.

DEFICIENTE EDUCACION

– De las personas empleadas el 60 por ciento tiene baja educación, el 40 por ciento de éstos concluyó la primaria, un 37 por ciento trabaja por cuenta propia y el restante 3 por ciento son obreros, entre los que figuran albañiles, carpinteros, jornaleros, mecánicos, secretarias y maestros.

– El sociólogo afirma que la instalación de centros vocacionales que incluyan disciplinas técnicas como agroindustrias y medio ambiente fomentan la calidad profesional de los demandantes de empleo, quienes de encontrar en esta localidad ofertas de trabajo acordes a su condición no se verían forzados a emigrar a otras ciudades.  

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