Tito Rondó[email protected]
El sistema de puntos no permite que casi ningún equipo quede eliminado antes del penúltimo día de la temporada, con una notable excepción. Al sotanero de la primera vuelta solamente lo salva un milagro.
Los directivos del Chinandega y el Estelí saben esto, y es muy difícil que se metan al considerable gasto de contratar refuerzos si prácticamente están eliminados. Así que salir del sótano para ambos clubes ha sido lo más dramático de los últimos dos días.
Norteños y occidentales dividieron, y la situación está así:
Chinandega 9 20
Estelí 8 20
Al Chinandega le falta un juego, que es contra el Estelí, y a los estelianos dos, ése y el del Bóer… y he aquí el problema.
El viernes 3 de noviembre el Bóer debía ir a Estelí, pero sus directivos pidieron la cancelación del partido. Carlos García, teniendo en cuenta que el reglamento manda que los cambios en el calendario de juegos se hagan con 72 horas de antelación, no lo quiso hacer, pero sacó un comunicado diciendo que estudiaría la situación.
Evidentemente habría buenas razones, porque se dio la orden a los jueces y al anotador que no se desplazaran a Estelí. Pero aquí sucedió lo inexplicable, y al Estelí no se le avisó que se había cancelado el partido.
El cuarto umpire se presentó, al igual que el público y el equipo de casa, y cantó el forfeit.
Si cuando se reanude la liga, el Chinandega le gana al Estelí, problema resuelto. No importa si le cantan el forfeit o una serenata al Bóer, de todas formas los occidentales terminan de quintos (con dos puntos de oro) y los norteños de últimos, a esperar el siguiente año.
Pero si gana el Estelí, los norteños quedan con 9-20 y el Chinandega con 9-21, y la decisión acerca del forfeit decide.
Algo chiquito, romper la regla de las 72 horas por fuerza mayor, ahora se ha vuelto un “clavo” enorme, pues el destino de dos equipos depende de la decisión.
Tres equipos, el San Fernando, el Chinandega y el Estelí estarán en Panamá no solamente aplaudiendo a Nicaragua en el Premundial, sino que viendo los juegos de Panamá con vistas a contratar a algunos peloteros.
Sólo que dos de ellos les dirán a los canaleros, “te ofrezco contrato, pero te confirmo hasta después que decida Feniba”.
Por si hacía falta algo más para convertir la tachuela en perno, se dice que el León vuelve a las andadas y amenaza con retirarse si no le cantan forfeit al Bóer (con lo cual algunos desean que no le decreten la derrota a los boeristas…).