CNN, AP
NASHVILLE, Tennessee.- El discurso de admisión de derrota no se concretó nunca.
Los funcionarios de campaña del vicepresidente Al Gore difundieron el miércoles un relato minuto a minuto acerca de los contactos del candidato presidencial demócrata con su rival republicano George W. Bush y sus planes de admitir la derrota luego que las cadenas de televisión proyectaran la victoria de Bush en Florida y en todo el país.
Este es el relato de los seguidores de Gore acerca de qué ocurrió, y cuándo:
– Entre la 1.30 y la 1.45 del miércoles, hora del centro de los Estados Unidos, Gore llama a Bush para admitir la derrota. El llamado de Gore se produce luego que la prensa informara que estaba perdiendo Florida por 50,000 votos y las cadenas adjudicaran el Estado, y la elección presidencial a Bush.
– Gore abandona su hotel en Nashville, Tennessee, y emprende en automóvil una breve marcha hacia el War Memorial Plaza, donde planea hablar a sus seguidores.
– Cuando la caravana se encuentra a unas dos cuadras de su destino, el jefe de personal Michael Feldman recibe un mensaje del director de campo Michael Whouley. Whouley dice a Feldman que en ese momento sólo 6,000 votos separan a Gore de Bush, según el secretario de Estado de Florida, y que falta contar un número significativo de sufragios.
– Feldman llama al jefe de campaña de Gore William Daley y le suministra las últimas cifras de Florida. Daley informa a Gore.
– Cuando la caravana de Gore llega al War Memorial Plaza, la diferencia en Florida es inferior a los 1.000 votos.
– Gore, Daley y otros asesores de campaña se reúnen en un cuarto en el lugar para discutir la situación.
– Aproximadamente a las 2.15, Daley llama al jefe de campaña de Bush Don Evans.
– Entre las 2.30 y las 2.45, Gore vuelve a llamar a Bush y los dos candidatos hablan durante unos minutos. El contenido de la conversación “es privado”, dicen los de Gore, pero algunos funcionarios indican a CNN que Gore se retractó de su anterior concesión de derrota.
– Gore abandona el War Memorial Plaza para regresar a su hotel. No habla a sus seguidores.
– Daley habla a la gente reunida en el lugar. “Nuestra campaña continúa”, dice, hasta que se declare oficialmente un ganador en Florida. Los centenares de personas que permanecían en el lugar irrumpen en aclamaciones: “¡Sigue peleando!” y “¡No te rindas!”.
– Gore se reúne con sus colaboradores hasta las 3.45 y entonces se retira a dormir.
– Bush y el Presidente Clinton abandonan por el momento las declaraciones públicas que tenían planeadas.