Edgar Rodríguez C. [email protected]
Dice Jason Stark, el formidable analista de ESPN, que “los Yanquis no se reconstruyen. Simplemente cargan el arma”.
En esta etapa de movimientos, ellos desean “cargarse” con el mejor proyectil posible, y ese es, Alex Rodríguez, el fenomenal torpedero que ha deslumbrado con los Marineros de Seattle desde su llegada a las Mayores en 1995.
Las cosas parecían ir por buen camino cuando Rodríguez dijo que buscaría un club cuyo dueño se esforzara en construir una tropa ganadora. Y fue más allá al referirse a George Steinbrenner, como alguien que sabe lo que hace.
“No importa lo que digan de él… Sencillamente hace las movidas correctas para ganar”, dijo el futuro miembro del Salón de la Fama, en alusión al polémico dirigente que muy a menudo está en el centro de las controversias.
No obstante, Alex pareció girar súbitamente en otra dirección al señalar que quizá sería más útil en otro conjunto para derrotar a los Yanquis, en lugar de unirse a ellos y darle más fortaleza al equipo que ha arrasado con todos.
¿El problema es Derek Jeter?.. De ninguna manera. Nunca es un problema tener a dos superestrellas. Y consultado sobre una posible movida a la antesala, Jeter indicó que no habría inconveniente, que estaría dispuesto.
Rodríguez no es tan espectacular como Jeter, pero es más eficiente. Es más short. Tiene mejores manos y más alcance. Incluso, su estructura física, parece más conveniente para los requerimientos de esa exigente posición.
Y con Scott Brosius volando muy por debajo de los niveles de exigencia para un tercera base, la movida es más que urgente. Sin embargo, Rodríguez parece tener otros destinos y vamos a ver qué tanto pueden hacer los Mets.
Los Mets tienen a Rey Ordóñez, dueño de las mejores manos para atrapar rolas, pero su bate es muy débil. Además, nadie se resistiría a usar a Rodríguez, independientemente de quien se tenga a mano, incluso Ordóñez.
Ante la probable dificultad de atrapar a Rodríguez, los Yanquis podrían enfocarse en el jardinero Manny Ramírez, el mejor empujador de los últimos cuatro años. El ha dicho, que desea seguir en Cleveland, pero 200 millones parecen demasiado para ese club.
Ramírez, nacido en Nueva York, sería excelente reemplazo para Paul O´Neill, a quien no se cree se le brinde una extensión contractual por la merma en su desempeño y la alta frecuencia de lesiones que ha estado sufriendo.
De no capturar a Ramírez, seguro la “mira” estará puesta en Mike Mussina, el destacado lanzador que siempre brilló en Baltimore pese a la oscura historia que vivió este club en los últimos años, pero no quedarán con las manos vacías.
La máxima atracción es Rodríguez, pero figuras como Ramírez, Mussina, incluso, hasta el zurdo Mike Hampton, son capaces de provocar cambios en la configuración de un equipo, aunque éste se llame Yanquis.