Los centros comerciales que generalmente se abarrotan de clientes el domingo, lucían anoche con muy poca afluencia.

Comercio capitalino lució desértico

María Antonia López [email protected] El comercio en la capital se vio parcialmente paralizado por la actividad electoral. En los centros comerciales, donde generalmente acude masivamente la población los fines de semana, los comercios se vieron obligados a cerrar horas antes de lo acostumbrado. Por la mañana, mercados y supermercados lucían vacíos de clientes. Los comerciantes, […]

María Antonia López [email protected]

El comercio en la capital se vio parcialmente paralizado por la actividad electoral. En los centros comerciales, donde generalmente acude masivamente la población los fines de semana, los comercios se vieron obligados a cerrar horas antes de lo acostumbrado.

Por la mañana, mercados y supermercados lucían vacíos de clientes. Los comerciantes, consideraron que las ventas se bajaron por la actividad electoral, muchos optaron por no abrir sus establecimientos.

Los mercados Central (Roberto Huembes), Oriental y San Judas atendieron parcialmente. En tanto, la calle principal de Ciudad Jardín, que tradicionalmente está plagada de establecimientos, se observó árida. Igual sucedió con ferreterías, farmacias, ventas de madera y otros negocios que abren los domingos normalmente.

Los que sí mantuvieron el servicio fueron los negocios de comidas rápidas de franquicias extranjeras, que se encontraban ligeramente frecuentados.

Roberto Espinosa, vicegerente administrativo de la Plaza Inter, señaló que ese local generalmente abre al mediodía, pero fue hasta las tres de la tarde que empezó a llegar la clientela, sobre todo los que asistían a los cines y a la plaza de comidas.

En Plaza Inter era notorio que la mayoría de las tiendas permanecieron cerradas durante todo el día.

En tanto en Metrocentro, donde el lleno en la plaza del Food Court es una característica particular, había una buena cantidad de espacios sin llenar. Igual sucedía con los cines y las tiendas.

Este centro optó por disminuir la cantidad de iluminación de los pasillos, y antes de las nueve de la noche los visitantes eran poco frecuentes.

El único lugar donde Managua no lucía vacía era la Rotonda de Bello Horizonte, aunque no tenía el mismo ánimo de todos los días. Algunos mariachis consultados por LA PRENSA dijeron que varios músicos ya se habían ido y que la actividad estaba muy baja, aunque no descartaron que pasada las diez pudieran lograr algún contrato.  

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