Memphis, Tennessee, EE.UU.
El candidato republicano George W. Bush, tratando de neutralizar la revelación de que en 1976 fue arrestado por conducir en estado de embriaguez, señaló que la divulgación del episodio fue una jugada de “política sucia” de los demócratas.
“Los estadounidenses están al tanto de que he cometido errores en mi vida”, declaró Bush, el gobernador de Texas, al pronunciar un discurso en Michigan. “Pero les puedo decir con orgullo que he aprendido de mis fallas”.
“Creo que la mayoría de los estadounidenses llegarán a la conclusión de que esto fue producto de un acto de política sucia”, indicó en una entrevista televisiva citada por la agencia AP.
,b>STAFF DE GORE NIEGA,/b>
Su rival demócrata, Al Gore, cuya campaña ha negado enfáticamente estar vinculada con la divulgación del arresto, unos días antes de las elecciones, prefirió no emitir comentarios sobre el asunto.
“Categóricamente negamos cualquier sugerencia al respecto. Es una irresponsabilidad decir que tenemos algo que ver”, dijo el director de la campaña de Gore, William Daley.
Las encuestas le dan a Bush una ligera ventaja de cara a las elecciones, pero Gore marcha adelante en varios estados indecisos dentro de un confuso rompecabezas electoral.
Gore, por su parte, arreció sus ataques contra lo que considera la falta de idoneidad de Bush para asumir la presidencia.
Bush replicó que Gore sigue estando a la sombra del presidente Bill Clinton, que el viernes hizo varias presentaciones públicas en el Estado de California.
,b>¿CUÁL SERÁ EL EFECTO?,/b>
Nadie se atrevía a indicar cuál será el efecto en las elecciones del martes. A unos puede confirmarles sus dudas sobre Bush; otros pueden pensar que casi todo el mundo se ha emborrachado alguna vez; algunos pueden incluso reaccionar contra Gore, escribió el diario El País.
El principal problema para Bush puede proceder no tanto del incidente en sí como del hecho de no haberlo contado antes. Sin embargo, millones de estadounidenses han sido detenidos alguna vez por la policía por ebriedad, lo que puede reforzar uno de los principales capitales de Bush: su semejanza con el común de sus compatriotas.
Observadores independientes señalaron que el negativismo de Gore y sus aliados en los últimos metros de la carrera, que incluye anuncios que vinculan a Bush con la muerte de un enfermo y con un asesinato racista en Tejas, expresa un creciente temor a la derrota.
“Sólo te la juegas así cuando piensas que puedes perder”, dijo Darrell West, especialista en publicidad política de la Universidad de Brown.