Reclamo moral sobre casa playera

Herty Lewites la “compró” en 1983 para convertirla en Casa de Protocolo, y la Presidencia ahora no la quiere soltar. Roberto Fonseca L. [email protected] El Dr. Rodolfo Argüello Simpson es categórico en sus definiciones políticas. No es extraño, ya que lucha en el ámbito moral y político por recuperar una hermosa casa de playa en […]

  • Herty Lewites la “compró” en 1983 para convertirla
    en Casa de Protocolo, y la Presidencia ahora
    no la quiere soltar.

Roberto Fonseca L. [email protected]

El Dr. Rodolfo Argüello Simpson es categórico en sus definiciones políticas. No es extraño, ya que lucha en el ámbito moral y político por recuperar una hermosa casa de playa en Pochomil, que fue “comprada” por Herty Lewites a un precio ridículo y que hoy ocupa la Presidencia de la República como complejo de protocolo.

“A los comandantes sandinistas les gustó porque tenía una vista estratégica y nos la despojaron. Lo hizo Herty Lewites”, dijo visiblemente molesto. “Ahora la usufructúa la Presidencia de la República. Por eso digo que Herty Lewites y el Dr. Arnoldo Alemán son iguales”.

La propiedad, de acuerdo a la escritura pública redactada por el Dr. Horacio Montealegre Montealegre, abogado y notario, fue adquirida por su madre, Margarita Simpson viuda de Argüello, en marzo de 1973, a un precio de 23.605 córdobas. El vendedor era Urbanizaciones y Desarrollos, S.A., propiedad de Guillermo Sevilla.

El lote de playa comprendía un área total de 1,080 varas cuadradas; al este limitaba con el de Francisco González, y al oeste con el de Martín Flutsh. Al sur el océano Pacífico.

Según Argüello Simpson, construyeron alrededor de 300 metros cuadrados, área que ocupaba la casa de cinco dormitorios y cinco baños. El valor lo estima en 120,000 dólares. Herty Lewites pagó por ella apenas 180,000 córdobas, en enero de 1983.

“Mi mamá no tuvo ninguna posibilidad de negarse, ya se la habían tomado. Fue un despojo”, refirió. “Es como si hubiera firmado el contrato con una pistola en la cabeza”.

GENERAL ORTEGA EL MAYOR INQUILINO

La propiedad, totalmente apartada del complejo turístico popular de Pochomil, queda en una loma con vista al mar. “Fue destinada para uso estrictamente de los comandantes y de Herty Lewites”, dijo el Dr. Argüello, “el que más la usaba era Humberto Ortega”.

La transformaron entonces en un complejo de protocolo, que siguió ocupando el general Ortega hasta su retiro oficial como Jefe del Ejército.

Posteriormente, según el reclamante, la utilizaron los funcionarios del gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro, quien ordenó regresarla a sus dueños, pero eso no se llevó a efecto.

Le heredaron entonces el problema al gobierno liberal que ganó los comicios en octubre de 1996.

“Llegó el Dr. Arnoldo Alemán al gobierno, se recetó una para él (de las dos casas) y la de nosotros la ocupa su hermana, Amelia”, afirmó el Dr. Argüello Simpson.

“Yo llevo años enviándoles cartas, fax, pero no me responden, simplemente se quedan callados y no las devuelven”, añadió.

Según información que ha recabado, su casa y la del señor Palacios (q.e.p.d.) fueron inscritas por Inturismo, pero están bajo la influencia directa de la Presidencia de la República, instancia que ha invertido mucho dinero en piscinas, jardines, etc.

“No sé porqué están haciendo esas mejoras, si la propiedad no les pertenece moralmente, refirió el Dr. Argüello. “Fue un despojo y esa casa tiene dueño”, concluyó.  

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