Pablo Fletes [email protected]
La reconciliación con Rosendo Alvarez y una negociación con los manejadores de Léster “El Patito” Fuentes, dejaron al panameño Rigoberto Garibaldi como el entrenador que tendrá bajo sus órdenes a los mejores peleadores nicaragüenses del momento.
Claro, el único boxeador de categoría que no tendrá Garibaldi será el leonés Adonis Rivas, campeón supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que entrena el venezolano Luis Escorche.
Sin embargo, el panameño tendrá a grandes aspirantes a conquistar títulos del mundo.
Rosendo todavía cuenta con el potencial y la calidad necesaria para proyectarse a la conquista de una corona, pese a su reciente revés ante el colombiano Antonio “Beibis” Mendoza, ahora campeón minimosca de la AMB.
Si Alvarez ha tenido una mejor dirección en su esquina, quizás la historia de los golpes bajos contra Mendoza no existiría. Pero lamentablemente se equivocó en su plan de pelea y ahora con Garibaldi tendrá que trabajar duro mientras se le presenta una nueva oportunidad en la AMB o cualquier otro organismo.
En el caso del “Pato” Fuentes, éste es un boxeador de grandes proyecciones pese a su revés del pasado 4 de septiembre ante el panameño Mauricio Martínez.
Su fortaleza, pegada y buena línea boxística son elementos que engrandecen a este prospecto, que desde mediados de este mes estará bajo las indicaciones del entrenador canalero.
Otros peleadores que tendrá a su cargo Garibaldi serán los miembros de la escuadra “Star Boxing Promotions”, como Juan Palacios y Juan Centeno.
Tampoco debemos olvidarnos que podría hacerse cargo de Luis Pérez y Keylan Umaña, junto a Oscar Murillo el pequeñín peleador de Masaya que hace una semana perdió una dura batalla ante el capitalino Ray Márquez Jr.
Garibaldi prometió que seguiría trabajando con Murillo, porque cuando surge una derrota es cuando más apoyo necesitan los boxeadores.
“Espero hacer un buen trabajo con estos muchachos. Realmente me siento comprometido a hacerlo, porque me han tratado muy bien en Nicaragua”, dijo Garibaldi, un entrenador de mucho profesionalismo que espera rendir frutos al frente de esta camada de buenos peleadores criollos.