- Una placa descubrió fracturas en la muñeca derecha del big leaguer pinolero,
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Luego de un resplandeciente 1999, Marvin Benard saltó al terreno con la pretensión de volver a abrir muchos ojos, y cerrar algunas bocas, con su desempeño. Sin embargo, la batalla le resultó difícil y por momentos dio la impresión hasta de haberla perdido.
Su trabajo pasó de ser un placer para convertirse en un martirio. Y por momentos, cada una de sus ejecuciones a la ofensiva, parecieron un manual de errores, un compendio de imprecisiones, mientras las críticas crecían en presencia y contundencia.
Benard nunca descubrió la razón de sus dificultades para conectar la bola. Y es probable que aún no sepa qué ocurrió, pero es muy posible que entre esos factores, haya estado su maltratada muñeca derecha, intervenida quirúrgicamente este lunes.
“Desde los inicios de la temporada yo comencé a sentir una molestia en la muñeca, pero pensé que se trataba de un depósito de calcio. Y lo que hice fue sujetarme fuerte con un tape. Sin embargo, una placas descubrieron que tenían dos fracturas”, dice Benard.
Las placas fueron realizadas la semana pasada en Arizona y los Gigantes decidieron que Marvin volara a San Francisco, donde fue intervenido para corregirle las dificultades en esta articulación del antebrazo con los huesos del carpo.
“Me han colocado un yeso y en dos semanas me lo van a retirar, pero de ninguna forma voy a pensar que por esto tuve una mala actuación al inicio. Sí sentí una incomodidad y un fuerte dolor, pero había que seguir luchando y se hizo lo que se pudo”, señala.
Aunque admite que el dolor se incrementó para los días fríos de octubre, Benard piensa que su bajón ante los Mets, se debió a su inexperiencia. Se puso ansioso y tratando de hacer más de lo que debía, no pudo contribuir en nada para los Gigantes.
“Me sentí muy triste, casi deprimido. Pensé que teníamos un equipo para avanzar más, pero no lo conseguimos. Yo mismo me presioné y no pude hacer nada. Sin embargo, es una experiencia que espero me sea útil para el otro año”, señala el big leaguer.
Benard se encuentra en Arizona y asegura que tras consultas de su agente con el club de San Francisco, no podrá jugar en nuestro país pese a la disposición de las Grandes Ligas del béisbol, de permitir la presencia de los nativos en los torneos de sus países.
NO JUGARA AQUI
– “A mi agente se le explicó que había una fuerte inversión en mí y que por la operación, ellos (los Gigantes) estaban interesados en que descansara. Así que iré a Nicaragua, pero sólo a saludar a todos los aficionados y amigos que tengo por allá”.
– “Quedé tan deprimido por las derrotas de nuestro equipo, que ni siquiera vi la Serie Mundial. Me había hecho muchas ilusiones. Pensaba en la Serie Mundial y no se pudo hacer nada. Es una lástima lo que nos sucedió”.