- Alvarez y el entrenador panameño llegaron a puntos de entendimiento para trabajar juntos otra vez
Pablo Fletes [email protected]
Lo que hasta hace unos días parecía poco probable ocurrió el pasado domingo, cuando Rosendo Alvarez y el entrenador panameño Rigoberto Garibaldi encontraron puntos de entendimiento para trabajar nuevamente en equipo.
Rosendo trabajó con Garibaldi desde 1995, precisamente cuando inició su proyección internacional con triunfos que le permitieron conquistar a finales de ese año la corona mínima de la Asociación Mundial de Boxeo.
El panameño estuvo en su esquina en sus siguientes cinco defensas del título, en su derrota contra el mexicano Ricardo López, y otros tres combates a diez asaltos. Pero la relación se estropeó después de su última pelea ante Tomás “El Gusano” Rojas en marzo pasado, hecho que impactó porque culminó una larga relación de trabajo.
Sin embargo, surgió la calma en la tormenta, con ambos pidiéndose disculpas, aclarando el malentendido y poniéndose de acuerdo para trabajar en esta nueva etapa.
“Llegamos a un punto de entendimiento porque los dos necesitamos estar juntos. Eso fue lo que reconocimos y Dios quiere que sigamos juntos”, señaló Rosendo, en torno a esta fructífera negociación.
El ex campeón pinolero indicó que esos cinco años de trabajo fueron más fuertes que cualquier malentendido, ya que desarrollaron una gran amistad, cariño y sobre todo compartieron creencias religiosas porque ambos profesan la misma religión.
“Garibaldi nunca perdió contacto con mi esposa Ana Francis. Las diferencias fueron conmigo, pero ya pasaron y ahora espero volver con más fuerza en esta nueva etapa… Creo que es lo mejor que nos podría pasar, porque tenemos mucho camino por recorrer”, comentó.
“Con esta reconciliación siento que Dios me ha dado una nueva oportunidad en mi vida, me ha hecho recapacitar, porque dos amigos de muchos años no pueden estar con estas diferencias. Aunque a muchos no les guste, vamos a trabajar en conjunto”, añadió.
SPADA CASO APARTE
Además de sus problemas con Alvarez, Garibaldi también estaba separado de Luis Spada, ese habilidoso concertador argentino que ha dirigido gran parte de la carrera del nica.
No obstante, Alvarez aseguró que trabajaría con ambos pese a esas diferencias que surgieron meses atrás.