Injusticias de Feniba

Tito Rondón [email protected] Yo sé que la posición de Carlos García es difícil. Tiene que balancear su puesto en el gobierno con la presidencia de la federación local de béisbol FENIBA. Y hasta los Wallenda, los equilibristas más famosos del mundo, se han caído del alambre en ocasiones. Parte del problema es que Carlos a […]

Tito Rondón [email protected]

Yo sé que la posición de Carlos García es difícil. Tiene que balancear su puesto en el gobierno con la presidencia de la federación local de béisbol FENIBA. Y hasta los Wallenda, los equilibristas más famosos del mundo, se han caído del alambre en ocasiones.

Parte del problema es que Carlos a veces no piensa las consecuencias de sus acciones, y casi nunca escucha consejos.

Pongámoslo claramente: no deben existir reglas que le impidan a nicaragüenses jugar en su patria. Parece cosa de un desequilibrado mental, hacer algo que sólo críticas puede traer.

Quizás Carlos se siente blindado porque cree que controla a los periodistas deportivos más populares del país, pero se engaña. A cada rato sus supuestos amigos le clavan el puñal. Que recuerde las elecciones del CON, las elecciones presidenciales, el Premundial.

A la antipatriótica regla de que solamente dos jugadores profesionales activos pueden participar por equipo se suma la injusticia que con el Bóer sí pueden participar tres.

Alguno argumentará que lo de dos por equipo es para que “no haya trabucos”, sin tomar en cuenta que son más de 18 los profesionales nicas. En efecto, se le ha negado al menos a seis poder jugar aquí.

¿Cómo se le puede negar a un lanzador de 94 millas medidas en las menores como Luz Portobanco jugar en Nicaragua? Nieto nada menos que de Pedro “Chapuliche” Portobanco, primer campeón bate en la historia de Nicaragua, y sobrino de otra gloria nacional, Heberto Portobanco.

Aunque no lo fuera es una locura; siéndolo es doblemente sicótico.

¿Cómo se le puede negar a un Juan Muñoz, un triple A al borde de las Grandes Ligas jugar aquí? O si lo hace, sería quitándole el puesto a otro muchacho nuestro.

¿Cómo es posible que el Reglamento General diga (Artículo 38) que “Jugadores Profesionales Activos: son aquellos que pertenecen a la organización de las Grandes Ligas u otra Organización Profesional”, y que Gonzalo López sea admitido como amateur? ¿Es que 750.000 dólares son tantos que no valen? ¿Es que los Bravos de Atlanta han sido declarados amateur por FENIBA?

Por supuesto, eso invalida el argumento que esto se hace por seguir los lineamientos de COPABE, la federación continental. ¿O es el Bóer la única excepción que permite COPABE en toda América?

Estamos claros que cuando compitamos en torneos continentales bajo COPABE tendremos que cumplir con el correspondiente reglamento, pero ¿en qué daña a la Selección que Nemesio Porras, Henry Roa, Norman Cardoze, Cairo Murillo y Diego Sandino, por mencionar a unos pocos, se fogueen con nuestros profesionales? Al contrario, evitar que jueguen algunos de los profesionales daña a nuestra Selección.

FENIBA tiene que estar por encima de las luchas partidarias.

Es imperativo que se abra a tres por equipo la participación de profesionales activos. Es el único acto justo.  

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