Jorge Posada es golpeado por el tiro de Jay Payton permitiendo anotar también a Scott Brosius; Mike Piazza es golpeado por el destino… los Yanquis serían Campeones Mundiales. LA PRENSA/AP.

Yanquis tricampeones

Edgard Tijerino M [email protected] ¿Quién dice que es una ciudad sin corazón?… Anoche, Nueva York se bañó de emoción y se cobijó con champán… No sólo por la coronación de los Yanquis en cinco juegos, también por la impresionante resistencia de los Mets… ¡Cómo pelearon los unos y los otros mientras desplegaban todo su esfuerzo […]

Edgard Tijerino M [email protected]

¿Quién dice que es una ciudad sin corazón?… Anoche, Nueva York se bañó de emoción y se cobijó con champán… No sólo por la coronación de los Yanquis en cinco juegos, también por la impresionante resistencia de los Mets… ¡Cómo pelearon los unos y los otros mientras desplegaban todo su esfuerzo en intentos desesperados por vencer!

Finalmente, cuando la bola bateada consistentemente por Mike Piazza descendió en el guante de Bernie Williams para el último out, sellando la victoria de 4 por 2, los Edificios Gemelos, el Empire State, la Estatua de la Libertad, el Times Square y el Rockefeller Center se empinaron para ovacionar a los Yanquis en la conquista de su tercer banderín consecutivo, y el número 26 en la historia del gran equipo, pero también volvieron hacia los Mets, porque sin ellos fajándose bravamente, esta Serie Mundial no hubiera sido tan apasionante, con la recta final de cada juego envuelta en suspenso.

Los jonrones del resucitado Bernie Williams y del Más Valioso del Clásico, Derek Jeter, no alteraron el sistema nervioso del zurdo Al Leiter, empeñado en atrapar la grandiosidad con un trabajo colosal, digno de Hércules.

El propio Leiter que con un toque tan inesperado como un corte de energía eléctrica en Nueva York, fue clave para que los Mets, con dos carreras en el cierre del segundo tomaran ventaja de 2-1, respondiendo al jonrón de Williams…

Fue Jeter, alargando a 14 su racha de juegos conectando hits en Series Mundiales, lo cual le permite abrazarse con el inmortal Roberto Clemente, quien niveló la pizarra con su jonrón en el sexto… Andy Pettite, que también ofreció su mejor material para salir de constantes dificultades, no pudo ir más allá del séptimo, pero Leiter, un veterano de corazón valiente y brazo galvanizado, sí se atrevió a caminar toda la ruta, sólo para flaquear después de ponchar a los dos primeros hombres del noveno inning yanqui, Tino Martínez y Paul O´Neil, cediendo una base y soportando dos hits… Perdió dramáticamente su batalla con Luis Sojo, con la ventaja circulando en segunda, y un tiro desde los bosques que rebotó en el cuerpo de Posada que se deslizaba, lo envió al pozo de las frustraciones detrás de una faena extraordinaria.

Fue una Serie Mundial tensa, atractiva, interesante, emotiva y con una serie de variantes estratégicas, difíciles de manejar aún para Kranmick y Kasparov.

Así que, los Yanquis siguen dominando el mejor béisbol del mundo por tercer año consecutivo… ¿Podrán regresar en el 2001?… Por favor, no hagamos esa pregunta hasta que llegue abril.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí