Marinos nicas abandonados a su suerte en el puerto de Barcelona

Trabajaban en el crucero Sea Wind Crown, que a raíz de la quiebra de la empresa madre quedó paralizado por órdenes del banco acreedor Eduardo EnríquezEspecial para LA PRENSA/barcelona Nueve nicaragüenses están varados desde hace seis semanas en el Puerto de Barcelona. Forman parte de una tripulación de 260, abandonados a su suerte a bordo […]

  • Trabajaban en el crucero Sea Wind Crown, que a raíz de la quiebra de la empresa madre quedó paralizado por órdenes del banco acreedor

Eduardo EnríquezEspecial para LA PRENSA/barcelona

Nueve nicaragüenses están varados desde hace seis semanas en el Puerto de Barcelona. Forman parte de una tripulación de 260, abandonados a su suerte a bordo del crucero Sea Wind Crown, después de la quiebra de la empresa Premier Cruises, de Estados Unidos.

Ninguno de los principales acreedores de la empresa, el banco norteamericano DLJ Capital Funding y Pullman Tours, de Madrid, se hacen responsables de la tripulación.

Los marinos necesitan un pasaje de regreso a Nicaragua y sus salarios de septiembre y octubre, que les deben, pero no saben a quién cobrarle.

“El último (pago) que recibimos fue el del 31 de agosto”, dijo Donald Gómez, quien es originario de Bluefields pero tiene doce años de vivir en Managua y en el barco trabaja desde hace cinco años en el área de seguridad.

“Estamos preocupados porque nuestras familias dependen de lo que les mandamos y no hemos podido mandar nada desde hace dos meses, no sé cómo van a hacer”, agregó Alberth Garth, también de Bluefields, que trabajaba en el área de calderas.

Apoyados por abogados de la Federación Internacional de Transporte (ITF) la tripulación interpuso una demanda en los juzgados de Barcelona contra Pullman y DLJ, por casi un millón de dólares, que cubriría los salarios -cuyo monto aumenta diariamente en 18 mil dólares–, y los pasajes de cada uno de los 260 marinos de 25 diferentes nacionalidades y de todos los países de Centroamérica, que se sienten y están “al otro lado del mundo”.

El Cónsul honorario de Nicaragua en Barcelona, Luis Ramírez Felliú, ya conoce del caso, visitó a los marinos nicaragüenses la semana pasada, cuando se hizo público el caso.

PREOCUPA EL FACTOR TENSIÓN

La pesadilla de esta tripulación comenzó el 17 de septiembre, cuando el barco que realiza cruceros entre los puertos de España, Francia, Italia y las islas del Mediterráneo occidental fue llevado al Puerto de Barcelona a raíz de la quiebra de la empresa madre, Premier Cruises.

El Seawind Crown estaba arrendado a la empresa Pullman Tours hasta noviembre de este año, pero al quebrar Premier, el barco pasó a manos del banco DLJ Capital Funding, que ordenó el cese de todas las operaciones.

“Cuando llegamos a Barcelona se bajaron los pasajeros y con ellos el personal de Pullman Tours, que no hemos vuelto a ver”, dijo Reynaldo Shogreen, de Puerto Cabezas.

Para el capitán del barco, el portugués Amadeus Albuquerque, lo más preocupante es que la tensión entre los tripulantes aumenta a medida que pasa el tiempo y no hay respuestas concretas. Aunque esperan el resultado de una reunión entre Pullman y DLJ esta semana.

“La cadena de mando se ha roto, algunos han dejado de trabajar, aunque la mayoría sigue dando mantenimiento al barco, hasta el momento no ha habido casos de violencia, pero el estrés está afectando a todos”, dijo.

La falta de respuesta podría dejar a los tripulantes un solo mecanismo de presión: el lujoso barco de 12 pisos que tienen a su cargo y cuyo valor ronda los 12 millones de dólares.

“Me preocupa que ante la falta de opciones los tripulantes decidan quemar el barco o sabotearlo. Estoy seguro que esa situación no le conviene para nada a DLJ”, dijo Albuquerque.

“Hay gente muy tensa, hay gente que no para de llorar, otros no hablan, las 28 mujeres de la tripulación están nerviosas, temo que cualquier discusión pueda desencadenar en actos de violencia”, aseguró.

La tripulación es de 360 personas, pero se han ido unos 100, algunos por su propia cuenta y otro grupo pequeño que fue enviado con fondos propios del barco, explicó el capitán Albuquerque.

Entre los afortunados está el único nicaragüense que ha podido regresar, Earl Mellad, de Corn Island.

“El problema es que los fondos que teníamos a bordo eran limitados y después del primer envío de marineros (un grupo de 60), no pudimos hacer más porque ninguno de los acreedores quiere hacerse cargo de los gastos,” explicó Albuquerque.

La tripulación ha sobrevivido por la colaboración del Puerto de Barcelona y de empresas que han donado alimentos, artículos de higiene personal y para la limpieza del barco, agua y diesel, para mantener funcionando un generador de emergencia que da energía para iluminación y un poco de aire acondicionado.

“En los dormitorios no se puede estar, el calor es insoportable, la mayoría pasa el día en cubierta, viendo televisión o en el comedor”, dijo Gómez.

QUIEREN SEGUIR TRABAJANDO EN CRUCEROS

“Si nosotros logramos regresar vamos a buscar otra línea para seguir trabajando en esto”, dijo Gómez, pues todos reconocen que a bordo se hace buen dinero.

Los marinos reciben un salario básico cuyo mínimo es de 450 dólares al mes y va subiendo dependiendo de la tarea y la responsabilidad que tengan, además, “lo bueno es que en el barco los favores no existen, entonces uno puede rebuscarse más dinero trabajando horas extras, haciendo cualquier cosa”, dice Murle Cuthbert, de Laguna de Perlas.

Cuthbert, quien trabaja como camarero y gana según el número de pasajeros y las propinas, dice que ha llegado a redondear más de 2,000 dólares al mes, con lo que ayuda a su madre, esposa, hijos y cuando puede, hasta a sus hermanos.

Aunque no saben de qué manera resolverán su problema, los nicaragüenses no pierden el sentido del humor. No tienen restricción alguna para salir del barco y visitar la ciudad, pero sin dinero no llegan muy lejos.

“Yo ahorita quiero salir pero no tengo dinero, a menos que vos me prestés plata”, me dijo Garth entre las risas de sus compañeros.

LISTA DE LOS MARINOS NICAS

* Enrique Navarrete, Puerto Cabezas 33 años

* Albert Garth, Bluefields 37 años

* Murle Cuthbert, Laguna de Perlas 30 años

* Donald Gómez, Managua 35 años

* Wilton Allen, Puerto Cabezas 28 años

* Reynaldo Shogreen, Puerto Cabezas, 27 años

* Pedro Benavides, Bluefields

* José St. Claire, Bluefields 30 años

* Francisco Calderón  

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