Parte de los efectivos policiales que apoyaron el desalojo administrativo que realizó la Comuna en la iglesia evangélica, los efectivos policiales vigilan para que las cuadrillas evacuaran sin ningún problema los objetos que estaban en el interior de la iglesia.

Alcaldía desaloja Iglesia Evangélica

Dos embarazadas fueron golpeadas durante el desalojo Valeria González [email protected] Dos mujeres embarazadas golpeadas y pérdidas económicas de más de 50 mil dólares, fue el resultado del desalojo administrativo que realizó la Alcaldía de Managua en la Iglesia Evangélica Logos Rema de las Asambleas de Dios, ubicada en el Barrio Domitila Lugo, aseguró Yamileth Bonilla, […]

  • Dos embarazadas fueron golpeadas durante el desalojo

Valeria González [email protected]

Dos mujeres embarazadas golpeadas y pérdidas económicas de más de 50 mil dólares, fue el resultado del desalojo administrativo que realizó la Alcaldía de Managua en la Iglesia Evangélica Logos Rema de las Asambleas de Dios, ubicada en el Barrio Domitila Lugo, aseguró Yamileth Bonilla, miembros de la iglesia.

Los miembros de la iglesia dijeron que unos 30 miembros policiales con lujo de violencia golpearon a las embarazadas Reina Miranda y Gloria Castellón. Ellas fueron enviadas al Instituto de Medicina Legal.

Los funcionarios de la delegación cuatro de la Comuna no portaban orden judicial ni notificaron previamente a los miembros de la iglesia, por tal razón abusaron de su autoridad, aseguró Indira Rocha, representante legal de la iglesia.

“Ellos habían prometido no realizar ningún acto de desalojo porque se aproximaban las elecciones municipales y de hacerlo se empañaría la imagen del partido gobernante. Nosotros tenemos documentos que nos acreditan como propietarios del terreno”, dijo Bonilla.

Ante esta situación, Plutarco González, director de distrito, dijo “veremos cómo nos arreglamos con los miembros de la iglesia”, tras señalar que el edil capitalino, Ismael Mayorga, ordenó detener el desalojo.

El funcionario manifestó que en ningún momento se actuó contra la iglesia, “esa acción más bien fue una cuestión de orden, ya que el pastor nunca compareció, aunque se le había dado una alternativa de traslado”.

Recordó que hace cuatro años habían iniciado conversaciones con el pastor, en ese momento se le indicó que la iglesia estaba construida sobre la calle y por lo tanto estaba ubicada incorrectamente y la población se quejaba de que les estaban obstruyendo el paso hacia la otra calle.

“En más de 40 años que tengo de habitar en este lugar nunca ha habido calle”, dijo Lilliam Zeas, miembro de la iglesia.

A su vez, los vecinos de ambos lados de la iglesia evangélica se quejaron de que no los dejaban dormir porque durante las “celebraciones religiosas hacían mucha bulla”, lo que fue negado por los miembros de la iglesia.  

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