- Los insumos son: agua, estiércol de ganado bovino y lombrices de tierra
- Utilizan la lombriz conocida como roja californiana
Moisés Martínez/Especial para La Prensa [email protected]
Agua Fría, Matagalpa.– La lombricultura es la técnica del cultivo de lombrices, que luego son utilizadas para la producción de abono orgánico.
José Flores, técnico de Cáritas y colaborador del “Proyecto de Rehabilitación Agrícola y Crédito”, de la (USAID), es uno de los principales impulsores de la lombricultura en la comunidad Agua Fría.
Para cultivar lombrices, según el técnico, “se echa estiércol de ganado mezclado con agua en un contenedor. Luego se echan las lombrices y éstas se van comiendo el estiércol. Las lombrices lo digieren, lo procesan y lo que desechan es ya, el abono orgánico”.
Llega un momento en el cual el desecho de la lombriz llega hasta el borde del contenedor. Al suceder eso, Flores explica que trasladan una parte de las lombrices a otra caja, ya que éstas se han reproducido, y luego echan el abono dejado en los cultivos para fertilizarlos.
“En esta comunidad tenemos cuatro módulos (contenedores de lombrices); en otras comunidades, sabemos que tienen hasta quince módulos”, informó.
El tipo de lombriz utilizada se conoce como lombriz roja californiana. También sirven como alimento para las gallinas, ya que son proteínas para estas aves.
Flores dijo que al principio este tipo de implementación no fue vista con buenos ojos por los pobladores. “Aquí existe un tipo de lombriz que es muy parecida a la que se utiliza en el abono, que se llama mazamorra, por lo que no les gustaba tocar a la lombriz. A otras personas les daba asco tocar el estiércol”, aseguró el técnico.
LA PRUEBA DEL MACHETE
Los pobladores tienen una curiosa forma de saber si el abono está en su “punto”. Meten el machete hasta el fondo, luego lo sacan y lo tocan. Si está caliente es que el abono está listo. Si el machete está helado, entonces se saca una capa, se remueve el abono y se espera un poco más de tiempo.
En la comunidad de Apatú, Matagalpa, no se utilizaba el sistema de abono orgánico. “Aquí utilizamos de todo lo que es sobrante de la cocina, cáscaras… de todo. Esto se fermenta y lo dejamos que se pudra en varias capas”.
García explica que, todo el material preparado se deja por un tiempo aproximado de dos meses y luego se les echa a los cultivos.
LOMBRICES: HERRAMIENTAS DE TRABAJO
Dentro de la naturaleza se ha encontrado la respuesta a muchos problemas de contaminación orgánica y es justamente allí donde nace la lombricultura como una respuesta económica al problema de los contaminantes.
Hoy en día, la lombricultura es una biotecnología que utiliza una especie domesticada de lombriz, como una herramienta de trabajo; recicla todo tipo de materia orgánica y obtiene como fruto de este trabajo fundamentalmente el producto: el humus, que es un fertilizante de primer orden, en el que se utiliza la defecación de la lombriz.
SE UTILIZAN COMO ALIMENTO
Las lombrices también pueden ser utilizadas como una fuente de proteína de bajo costo: la carne de las lombrices es una carne roja como la carne de ganado vacuno, la cual manejada con tecnologías adecuadas permite obtener, entre otras cosas, una harina con niveles promedio de hasta un 73 por ciento de proteína, perfectamente utilizable en alimentación humana y animal.
Esta biotecnología se ha inspirado en el proceso que las lombrices han realizado por millones de años en la naturaleza, pero se ha industrializado de tal manera, que en un período de tiempo más corto y en un área más reducida, puede lograr un producto que mantiene la misma calidad de aquel que se podría obtener en un bosque.
Es importante resaltar que la lombricultura respeta y debe respetar, durante su proceso, la fuente natural de inspiración y debe llevarse a cabo tal como sucede en la naturaleza.