- El cheque No. 153, emitido por Alvin Centeno, por un monto de US$6,5 millones, fue rechazado por el NationsBank por fondos insuficientes
- De Ripley: Pertenece al paquete de cheques de Consagra que engavetaron ex ejecutivos del Interbank
Roberto Fonseca L. [email protected]
El Banco Central de Nicaragua (BCN) intentó cobrar dos cheques por más de US$7 millones, emitidos por Alvin Centeno, del grupo económico Consagra, sin embargo resultó infructuoso, ya que las autoridades del NationsBank respondieron que no había fondos suficientes (“Non Sufficient Funds”), de acuerdo a documentación en poder de LA PRENSA.
En efecto, en carta fechada 13 de septiembre de 2000, el Subgerente de Administración de Reservas del BCN, Róger Sobalvarro, confirmó a la Lic. Stelina López, Gerente de Operaciones de Interbank, que los cheques números 152 y 153, emitidos a favor de dicha entidad bancaria, no podían cobrarse por fondos insuficientes.
“No omito manifestar que sobre la devolución de estos cheques ya habíamos enviado con anterioridad comunicación a ustedes, en donde les informábamos que el valor de estos cheques estaba siendo restado por el BCN del monto total enviado al cobro”, refiere Sobalvarro, funcionario del BCN.
La misiva oficial, bajo el código SGAR-163-09-00-RSM, está acompañada de dos fotocopias de los cheques No. 152 y 153, el primero por la suma de US$735,000 y el segundo por el monto de US$6,512,685.66. En total, más de US$7 millones.
HISTORIA DEL CHEQUE No. 153
El cheque No. 153, además del monto millonario, no pasa desapercibido porque está íntimamente ligado a la historia del fraude y la quiebra técnica del Banco Intercontinental, S.A. (Interbank).
Resulta que el pasado lunes 7 de agosto, el propio día que la Superintendencia ordenó la intervención del Interbank como resultado de graves irregularidades, ante el Ing. Edgard José Pereira Deshón, de la Junta Interventora, llegó el Lic. Julio Arteaga, Gerente Internacional del Interbank con dos cheques internacionales sin cobrar, que permanecieron engavetados por 37 días.
Al ver los cheques y, sobre todo los montos totales, Pereira Deshón casi se va de espaldas. El No. 153, correspondiente al NationsBank y fechado al 30 de junio de este año, sumaba US$6,512,685.66 y el segundo, el No. 218, del Towerbank International, un monto de US$6,140,000. Más de US$12 millones.
A Pereira Deshón, paradójicamente, le correspondió encontrar días antes otros cheques engavetados, librados por los Centeno Roque, los cuales se habían ocultado presuntamente con la complicidad de funcionarios del Interbank.
El primer hallazgo, según declaró Pereira Deshon en el Juzgado Octavo de Distrito del Crimen de Managua, el pasado 24 de agosto, se registró entre el 24 de julio y el 4 de agosto, durante las primeras pesquisas en calidad de auditor interno contratado por la Junta Directiva del Interbank.
Ese paquete de cheques internacionales –de entidades no identificadas— sumaban US$4,680,300. Posteriormente, el propio 4 de agosto, descubrió otro grupo de cheques engavetados que totalizaban US$11,000,000.
Luego llegaron el No. 153 en mención del NationsBank y el No.218 del Towerbank.
En total, más de US$27 millones en cheques engavetados y sin cobrar.
ARCE CONSTERNADO
Los cheques engavetados provocaron la alarma, la furia y la decepción entre los principales accionistas del Interbank. Según ex socios consultados, el ex Presidente de la Directiva, Enrique Deshón, llamó el 4 de agosto a su socio Edwin Zablah, Vicepresidente de la entidad bancaria, para mostrarle los hallazgos.
“Mirá lo que encontramos”, le dijo a Zablah, recién operado en Houston, Estados Unidos y le mostró el paquete de cheques engavetados por el monto de US$11 millones.
Algunos testigos afirman que Zablah, hombre generalmente calmado y risueño, montó en cólera por “la tomadura de pelo”, de los ejecutivos de confianza y los Centeno Roque, también socios del Interbank.
Procedieron a llamar a las autoridades de la Superintendencia de Bancos para comunicarle el hallazgo de los cheques engavetados y solicitar una reunión. Luego se comunicaron con Bayardo Arce, diputado sandinista y administrador del paquete de acciones del Frente Sandinista en el Interbank, quien llegó minutos después.
“Jamás había visto a Bayardo (Arce) tan agüevado”, comentó un testigo.
DAÑOS AL BANCO
El Ing. Edgard Pereira Deshón, aseguró al Juez Octavo Distrito del Crimen de Managua que los cheques engavetados, como los números 152 y 153, no cumplieron con el trámite de ser enviados al cobro, a través del courier.
“La práctica bancaria exige que los cheques tanto nacionales como extranjeros sean enviados al cobro, a la mayor brevedad posible, porque es dinero que el banco no ha recibido y que debe cobrar a la mayor brevedad posible”, dijo.
“Y no enviarlo significa daño a las operaciones del banco, ya que demora el ingreso de fondos al banco. Además, puede ocasionar pérdidas en el caso de que los instrumentos no cobrados se puedan vencer, se puedan extraviar, expone al banco a un riesgo de pérdida”, agregó el consultor bancario.