Edgard Tijerino M. – Enviado de LA [email protected]
SIDNEY.- Fue una conferencia de prensa con lleno a reventar, como las que brindaron Johnson, Green y Jones en Atletismo, o Thorpe y Sussie O´Neill en Natación, sólo superada por la de Cathy Freeman, que necesitó de registros especiales… Por una noche, el béisbol fue el deporte más dominante de los Juegos, aunque la capacidad del Estadio estuviera limitada a 15 mil… “¿Sabes por qué hay tanta gente de prensa aquí?”, me dijo David Faitelsson de la TV mexicana a quien encuentro reiteradamente en peleas de títulos mundiales con latinos involucrados, y complementaba de inmediato: “porque en esta nueva etapa, con los profesionales, Cuba puede perder”.
Era cierto, pero esa expectación es vieja… En Indianápolis 87, fue una invasión de periodistas al duelo por el Oro, y también ocurrió en La Habana 91, cuando Cuba tuvo que trabajar horas extras y recurrir a toda su experiencia inyectada por punch, destreza y pitcheo, para no perder frente a diferentes promociones de prospectos norteamericanos.
Y lo volvimos a vivir en Barcelona 92, cuando USA arrancó ganando 5-0 y en Atlanta 96 con el equipo de Travis Lee y Kris Benson, en un torneo olímpico durante el cual, Cuba sobrevivió en tres batallas épicas ante Japón, Nicaragua y USA.
Con el ingreso de los profesionales, no sólo era obvio que las dificultades crecerían para los cubanos, es decir que varios equipos altamente fortalecidos, estarían en condiciones de vencerlos, y Japón hizo sonar los clarines impidiendo que los cubanos se coronaran en la Copa del 97… “Ahora todo será más difícil, pero nos esforzaremos, tenemos material”, me dijo en esa ocasión el dirigente cubano Reynaldo González.
En Winnipeg 99, Cuba se vio obligada a salir de dos derrotas ante Canadá y USA con profesionales en su line-up, para sobrevivir angustiosamente, y meses después perdió la Copa Intercontinental ante Australia… Quedó claro que en el nuevo paralelogramo de fuerzas, el equipo cubano, afectado además por el temor a las deserciones de sus jóvenes valores, y consecuentemente envejecido, estaba en mayor peligro, y naturalmente, con su favoritismo sometido a una extrema cautela.
Antes de la derrota por 4-0 ante USA en Sydney, Cuba había logrado sostener la necesaria cuota de crecimiento para prevalecer en los duelos cumbres, pero la zona de peligro se había ensanchado.
“Esto es más grandioso que ganar una Serie Mundial, es lo más emocionante en mi vida como manager y vaya si he atravesado por grandes momentos”, dijo el ex manager de los Dodgers Tom LaSorda… Pienso, que el viejo zorro, combinando lo patriótico con lo político alrededor de la impresionante victoria, le estaba poniendo más sabor al caldo… El line-up de USA con una excelente base de nivel Triple A, algunos jugadores con experiencia en Grandes Ligas y el aporte de un veterano todavía útil como Pat Borders, de la misma edad que Lázaro Valle y ligeramente mayor que Ajete, podía vencer a Cuba, como casi lo hace en 1972 en Managua, aquel equipo de chavalos que se asustó de estar en ventaja junto con su manager Smetztly, que cambió a Rubén García porque había inutilizado a los cubanos como lo hizo Sheets… Eso sí era una proeza, como también el casi triunfo de Jim Abbott en el Mundial del 88 antes de los Juegos Olímpicos de Seúl, a los cuales no fueron los cubanos.
Si ninguno de los “ases” cubanos como Arocha, Arrojo, Liván, Oswaldo o el “Duque”, han llegado a caer de pie en las Grandes Ligas, demostrando necesitar un tránsito obligado por las Menores, al cual no hubiera escapado ni Linares, es de esperar, que un equipo de USA con la configuración de los vistos en Winnipeg y Sydney, de mínimo rango Triple A, tendría las mejores opciones, y un equipo soñado, sacaría a Cuba de la pelea.
En 1967 y en el 81, fue una tragedia para Cuba perder con USA, como lo estaba siendo en el 70 traumatizados por Hooton, o casi lo es en varias ocasiones posteriores, pero no ahora… Desde la reunión de Lausana, Suiza, todos sabíamos que Cuba quedaría expuesta a mayores riesgos ante USA, los equipos del Caribe y los asiáticos.
“Frente a un pitcheo tan magistral como ese de Sheets, no pudimos hacer nada. Esa es la explicación”, dijo resignado, el derecho José Ibar, vencedor de USA con un enérgico pitcheo en la fase clasificatoria… En 1956, Don Larsen salió de la mediocridad para trabajar su obra maestra y los Dodgers parecían estar tratando de batear sujetados por poderosas correas.
“Esto nos obliga a multiplicar esfuerzos, a prepararnos más intensamente”, dijo Servio Borges, que sufrió para vencer a un joven e inexperto equipo de USA en 1969… El siempre se mostró cauteloso en sus declaraciones, consciente que el nivel de competencia es ahora más exigente y debilita las posibilidades de Cuba.
No puede pues, ser una tragedia… La mejor definición se la escuché al joven cronista del Baseball América, John Manuel, que maneja bastante bien el español: “Lo que ocurre es que ahora la lucha es pareja, no hay nada seguro para nadie ni para Cuba”.
Lo que pasa, es que pese a esas consideraciones, todavía Cuba es el equipo de mayor respeto.
INTRIGAS
– ¿Podrá Sheets obtener un lugar en la rotación de los Cerveceros de Milwaukee durante la temporada del 2001?… Ya lo veremos.
– ¿Cuántos de los peloteros veteranos cubanos serán descartados para el próximo reto?… En Sydney, algunos de ellos registraron sólidas actuaciones en defensa de su utilidad.
– ¿Qué hay del crecimiento de Japón y Corea?… Ambos ofrecieron feroces batallas a USA.
– ¿Será despedido Servio Borges como ocurrió en el 82?… Cuba nunca ha tenido problemas para nombrar al manager, pero ahora necesita más estrategia.
– ¿Quedará el excitado LaSorda al frente de un aparato técnico de las Selecciones de USA que vayan a Panamericanos, Mundiales, Copas y Olímpicos?… Bob Watson está interesado en cuidar el proyecto.