- En el fondo el Bóer estuvo a punto de “colgar los spikes” en el Torneo de Béisbol
Especial
Francisco J. Jarquín SotoESPECIAL PARA LA [email protected]
Un momento de llanto bajo la vista de sus peloteros al creerse eliminado en San Isidro y la renuncia al equipo cuando el Bóer estaba 0-2 abajo en la serie final del Béisbol Especial frente al Rivas, fueron los instantes más elocuentes a lo duro que resultó para Hubert Silva la dirigencia capitalina.
El Bóer fue al inicio del torneo uno de los conjuntos con mejor material en el campeonato, pero con un pésimo resultado, lo que llevó a Silva a noches de desvelo, bajas a peloteros, coach y hasta problemas con su casa que lo tenían al borde de la locura.
Peloteros como Ernesto Garay, Francisco Hernández, Francisco Castillo, Julio Urbina, Juan Morales entre otros le daban al Bóer una apariencia de una novena finalista, la que fue perdiendo a medida que los scores decían otra cosa. Hasta que ocurrió lo que para su manager significó el arranque de la “Maquinaria Roja”.
“Habíamos perdido en San Isidro y yo creyendo que mi equipo estaba eliminado me puse a llorar, sin saber que los peloteros me miraban. Al rato ellos me pidieron unos minutos y me aseguraron que desde ese día el equipo sería distinto y que pelearía con todo la clasificación. En realidad fuimos otro”, asegura Silva, al referirse a la racha de 24 victorias del Bóer en 30 juegos.
Pero el segundo momento más difícil fue estar atrás en la final 0-2. “Hubo mucha indisciplina de varios peloteros, por lo que pedí mi renuncia, pero rectifique a tiempo para empatar y luego ganar aquí”.
“Nos dio valor el día que enfrentamos a Oscar Torres en Rivas, cuando la serie se empató, lo sacamos sin que ni siquiera sacara out”recuerda Silva.
Torres fue para los managuas el dolor de cabeza. Tres victorias por blanqueadas y sólo cuatro hit permitidos. Era la mejor evidencia para Silva desde la expulsión de Torres en el cuarto juego, que el Bóer se coronaría en Managua en el último encuentro.
“En ese momento los rivenses que lo creían invencible, se enteraron y en parte nosotros también que no era así”concluyó Silva, ahora coach de outfielders del Bóer de Primera División.