- El veterano artillero leonés promete brindar su mejor esfuerzo con la tropa de la capital, que planea situarlo
en el centro de su
alineación
Edgard Rodríguez C. [email protected]
José Canseco debió jugar en Nueva York… No este Canseco adolorido, aunque aún útil, que han adquirido ahora los Yanquis, sino aquel revoltoso cañonero capaz de armar una revolución con sus explosiones y también con sus arrebatos en Oakland.
Eso mismo he pensado de Ariel Delgado… “Panal” me pareció siempre un hombre para ser situado en el ojo del huracán. Y ahí ha estado. Su presencia siempre ha sido enorme en los momentos decisivos de sus equipos. Pero en occidente estaba oculto.
Sin embargo, ahora forma parte del Bóer y da la impresión de haber encontrado el escenario perfecto para darle los toques finales a una carrera que debe llevarlo en vuelo directo al Salón de la Fama del deporte pinolero una vez que cuelgue su bate.
¿Cuánta pólvora le queda aún?
“La suficiente como para ser situado en el centro de ese line up”, riposta con fuerza desde su residencia el cañonero leonés… “A mí siempre me gusta estar en el centro de las cosas y en Managua lo voy a conseguir. Voy a ganarme a ese público que se muere por su equipo”, agrega el artillero.
Al igual que Canseco en Nueva York, Panal llega al Bóer en el crepúsculo de su trayectoria, pero negar su utilidad en la alineación capitalina, sería desconocer la consistencia de un bateador acostumbrado a sembrar el pánico y que es demasiado vanidoso como para derretirse ante las expectativas.
“Omar Cisneros está contento con mi arribo al conjunto. Piensa que con Nemesio, Santiago Henry y yo, más Padilla y Freddy, vamos a hacer mucho ruido, y no sólo eso, vamos a buscar un campeonato para el Bóer. Eso lo podemos lograr”, indicó el veterano aporreador, ignorado por el actual club felino.
Después de una ardua batalla con Chinandega para conseguir su baja, Panal estuvo a la expectativa de un reingreso al conjunto de León. Eso parecía seguro hasta que hizo su reaparición la actual directiva, que le hizo saber que buscara equipo porque no entraba en sus planes para la próxima temporada.
“Tengo responsabilidades con mi familia y necesito trabajar, pero no estoy dispuesto a ser humillado. Así que decidí moverme al Bóer y he sido recibido con mucho agrado. Ya he firmado con el equipo y lo que aún queda de mi potencial, lo voy a entregar de corazón a este conjunto”, señaló Delgado.