- Tienen dos corazones conectados entre sí. También presentan una malformación
Karla Marenco [email protected]
Un equipo médico del Hospital Infantil “La Mascota” comenzó a hacer los contactos con médicos nacionales y extranjeros para ver las posibilidades de salvarle la vida a los siameses unidos por el tórax y el abdomen, que dio a luz la noche del martes mediante cesárea, la joven Cándida Oporta Valdez (20), en el Hospital Escuela “Bertha Calderón”.
El doctor Alejandro Ayón Lacayo, cirujano pediatra y quien está a cargo del caso en “La Mascota”, explicó que los primeros estudios indican que los bebés tienen sus dos corazones, pero “están unidos por un tabique a nivel auricular (cavidad superior del corazón) y tienen una comunicación por la cual el bebé del lado derecho pasa sangre al corazón del bebé izquierdo”.
Los niños tienen sus dos pulmones cada uno y sus hígados están unidos (esto no es problema desde el punto de vista quirúrgico). Sus sistemas gastrointestinales están separados, es decir, que tienen dos estómagos.
“No nos preocupa que estén unidos del hígado o de la vejiga, pero sí nos preocupa el corazón. La malformación congénita cardíaca que reflejan los exámenes sólo puede resolverse con cirugía a corazón abierto y esto definitivamente no se hace en Nicaragua”, sostuvo Ayón.
El bebé del lado izquierdo pesa menos que el del derecho, y además, tiene una malformación de labio leporino y paladar hendido. El estado de salud de ambos es delicado, por lo que están internados en Cuidados Intensivos de “La Mascota”. Tienen una insuficiencia respiratoria moderada que es manejada con oxígeno.
Ayón aclaró que por el momento están completando los estudios para determinar si es viable o no una cirugía de corazón abierto, si ellos pueden sobrevivir a la misma y si hay alguien que pueda ayudarlos en el extranjero.
Este singular caso es el segundo ocurrido en dos años consecutivos y el quinto en la historia del país, según los registros médicos oficiales. El 18 de abril del año pasado vinieron al mundo las siamesas (también unidas por el abdomen y el tórax) de la joven Haydée Sequeira Tenorio (24), de Ciudad Sandino. Las bebitas murieron a los 12 días de nacidas, por las malformaciones congénitas en su único corazón.
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