Empresa privada nicaraguense es primitiva

El porta las iniciales de una de las bebidas gaseosas más populares del país, Milca, situación que se la debe a su padre, quien logró instalar uno de los principales capitales del sector comercial del país Definitivamente me ha puesto en la mira de la Dirección General de Ingresos (DGI), el señor presidente (de la […]

  • El porta las iniciales de una de las bebidas gaseosas más populares del país, Milca, situación que se la debe a su padre, quien logró instalar uno de los principales capitales del sector comercial del país
  • Definitivamente me ha puesto en la mira de la Dirección General de Ingresos (DGI), el señor presidente (de la República) incluso llegó al extremo de insultar la memoria de mi padre, cosa que es lo que más me ha chocado, es por muchos conocidos cual ha sido la trayectoria de mi padre

Gustavo Ortega [email protected]

Dueño de una facilidad para entablar conversación, Manuel Ignacio Lacayo es calificado como uno de los empresarios que además de ser de los más exitosos del país, es el que más críticas públicas ha proferido contra el actual gobierno.

Nacido en Caracas, Venezuela, hijo de padres nicaragüenses, es el menor de tres hermanos, único varón, 47 años, casado por única vez desde hace un poco más de un año, está a la espera de su primer hijo.

Estudió primaria en Suiza, Italia, Estados Unidos, país donde se graduó en Mercadotecnia para luego obtener una Maestría en Administración de Empresas en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) de Nicaragua.

Asegura que la empresa privada nacional es primitiva, que no tiene la suficiente fuerza para incidir en la agenda nacional, por eso se ha desligado de las organizaciones gremiales que la representan.

Católico, aficionado a la Arqueología, acepta que se encuentra en una posición económica “privilegiada”, critica los vínculos de la Iglesia en la política y se asegura que el presidente de la República le repugna, y de volver a ganar las elecciones el partido de gobierno suspendería sus inversiones en el país.

La Prensa: ¿Cómo se definiría personalmente Manuel Ignacio Lacayo?

Manuel Ignacio Lacayo: Me considero un poquito complejo en el sentido de que las áreas que me motivan no son todas relacionadas a los negocios, me interesa mucho la parte artística, soy coleccionista de arte, la música. Me repugnan las injusticia y desgraciadamente soy de naturaleza franca y quizás a veces eso me ha puesto en la mira de la gente que critico.

LP: ¿Se refiere al Gobierno?

MIL: Pues recientemente he dedicado mis críticas al gobierno y a la manera que ha venido manejando la situación del país.

LP: ¿Cuáles son sus principales focos de crítica?

MIL: La insensibilidad del gobierno ante la problemática de las masas, los gastos superflúos en mantener un aparato administrativo que no solamente no hace bien su trabajo sino que hay un derroche tremendo, ejemplo de eso es la bonificación (indemnización) que recibió el señor (Edgard) Quintana (ex presidente de ENEL).

LP: ¿Usted se ha caracterizado por eso, por ser quizás el empresario privado más crítico del Gobierno, eso le ha traído consecuencias, represalias?

MIL: Definitivamente me ha puesto en la mira de la Dirección General de Ingresos (DGI), el señor presidente (de la República) incluso llegó al extremo de insultar la memoria de mi padre, cosa que es lo que más me ha chocado, es por muchos conocidos cual ha sido la trayectoria de mi padre.

En el sentido de negocios si me ha afectado, el gobierno no compra productos que están relacionados con el Grupo Lacayo, las licitaciones que hemos ganado nos las quitan de las manos, las declaran desiertas o meten un sinnúmero de trabas para no llevarlas a cabo.

LP: Habla de que le molestan las injusticias, ¿cuál es a su juicio la principal injusticia que ha cometido la administración del Presidente Alemán?

MIL: Mirá, aparte de la corrupción que es algo que desprecio, la falta de sensibilidad a la problemática del pueblo es lo más despreciable, no darle importancia a la educación como alternativa para salir del subdesarrollo es algo cuestionable.

LP: ¿Cómo son sus encuentros, cuando se llegan a dar fortuitamente, con el presidente de la República?

MIL: No me encuentro, me repugna.

LP: ¿Le repugna el presidente?

MIL: Aunque me han invitado a muchos eventos yo trato de evitarlo…

LP: Si él anda ahí….

MIL: Porque cualquier malacrianza que él me haga yo se la regreso.

LP: Se considera agresivo pues…

MIL: Me considero sincero, con una mecha un poco corta y digo lo que yo pienso y por filosofía o política de mi vida no veo a nadie ni más alto, ni más bajo que yo, el hecho de que el sea el presidente de la República, siendo una persona que no merece respeto de mi parte, pues no lo va a tener.

No me agrada ni estar cerca de él.

LP: Es un personaje, sin duda alguna, en primer lugar por su trayectoria empresarial y ahora por ser crítico del Gobierno, ¿en algún momento ha pensado en lanzarse como un potencial candidato que aspira a un alto cargo político?

MIL: Yo incursioné hace varios meses en la formación de un grupo impulsado básicamente por observar la apatía política de los jóvenes, a raíz de eso salió la posibilidad de organizar la Tercera Vía con la bandera del Movimiento Democrática Nicaragüense (MDN), es de todos conocidos la traición que nos hicieron, antes de claudicar nosotros decidimos unirnos en el esfuerzo y ser fiel con la gente que nos acompañaba y nos unimos con el MRS (Movimiento de Renovación Sandinista). Al habernos hecho el juego sucio con las firmas obviamente vimos que no habían las condiciones legales para incursionar en una actividad propia y si hubiéramos formado un nuevo grupo político hubiéramos legitimado la acción incorrecta que nos estaban haciendo…

LP: ¿De aquí en adelante qué va a pasar, así se quedarán las cosas, ya salió usted de la política?

MIL: Yo sinceramente no creo que ninguno de los partidos políticos que están en la contienda me motiva a creer en él, no veo la agenda adecuada, no hay planes de gobierno bien estructurados, siento que cualquier movimiento que se haga en este país debe tomar en cuenta el reflejo de la sociedad, nuestra sociedad no sólo es izquierda o derecha, hay que tomar una muestra representativa del nuevo nicaragüense que es una mezcla de izquierda, derecha y centro, que es lo que quisimos hacer con la tercera vía, los cuatro partidos que quedan cada uno está en su línea y sigue siendo un club elitista que sólo acceden los que piensan como ellos.

LP: ¿Pero qué va a hacer Manuel Ignacio Lacayo como crítico ante esto?

MIL: Pues es bien duro, porque primero que todo no tengo ninguna ambición política, mis acciones se basaron en el sentir de que como persona privilegiada en el sentido que los dones que el Señor me ha dado tengo la obligación de compartir las ventajas de recibir una mejor educación y me seguiré dedicando a eso pero no con la política, trataré de hablar con algunos partidos para ver si ellos cambian un poco su manera de pensar y se vuelven más amplios.

LP: ¿Es católico?

MIL: Yo no me considero una persona religiosa, soy católico, me considero practicante a mi manera, soy cristiano a mi manera, concientemente trato de no hacerle mal a nadie y trato de ayudar. Pero hay cosas del comportamiento de los directores de las iglesias de este país que no me parecen correctas.

LP: ¿Considera sano que la Iglesia se involucre con la política?

MIL: No, es sano que la Iglesia sirva de vocera para las personas que no tienen su propia voz, creo que es sano que la Iglesia haga comentarios y proteste ante las injusticias de los sistemas, que haga mención acerca de erradicar la corrupción, pero de eso a que favorezca a un partido no creo que sea correcto.

LP: Pasando al plano personal, relativamente está recién casado y por primera vez, ¿qué tal la vida matrimonial?

MIL: Si llevo año y meses de casado, fue un cambio radical, estoy muy feliz, estamos esperando el primer hijo, considero que el haberme casado corrido en año me da cierta madurez…

LP: ¿Y por qué tanto tiempo de soltería?

MIL: (Risas). Yo pasé cambiando de lugares toda la vida, no tuve una infancia estable donde echar raíces, estuve cambiando de país y el estar de trotamundos no te permite echar raíces… estaba gozando de la vida (risas).

LP: ¿Cómo conoció a su señora?

MIL: La primera vez que la conocí yo tenía 13 años, yo dije que ella iba a ser mi esposa, desgraciadamente por las cosas del destino nos separamos, ella se casó, contrajo primeras nupcias con el señor Guillermo Rothschuh, en 1996 nos volvimos a ver, salimos tres años y nos casamos.

LP: ¿En su época de soltería, dedicarse a las artes era una manera de llevar su soledad?

MIL: Aunque a mí los molotes y grupos grandes no me gustan, me considero una persona sociable, tengo muchos amigos, tuve mis novias, el hecho que me haya gustado el arte, quizás en estas sociedades se puede ver como algo excéntrico, creo que mi manera de pensar es básicamente europea, bastante amplia, no soy machista, mi esposa trabaja y me gusta que tenga sus propios intereses.

LP: ¿Baila, canta…?

MIL: Me gusta la lectura, compongo canciones, una de ellas ganó la OTI Nicaragua en 1996, me gusta la Arqueología.

LP: ¿Qué opina del patrimonio arqueológico nacional?

MIL: Aunque en papeles hay leyes que castigan la fuga del patrimonio arqueológico que lo protegen. Mi colección la mantengo en Nicaragua y la pienso donar para fundar un museo en León, es una de las colecciones más completas.

LP: ¿Qué comentarios tiene del sector empresarial nicaragüense, como gremio y como sector económico?

MIL: Yo veo que desgraciadamente en Nicaragua la empresa privada nunca ha sido unida y existía la mentalidad que cualquier problema que afectara a uno en particular lo podía resolver yendo a hablar directamente con el ministro o presidente de turno y esa mentalidad no fomentó la creación de un grupo fuerte que presionara para que existiesen leyes adecuadas. Yo creo que es una empresa privada muy primitiva, que desafortunadamente la fortaleza está en lo que es comercio y no en la producción, la industria, lo que da como resultado la poca creación de poco trabajo que dé poco valor agregado a las exportaciones.

Debido a esos privilegios que algunos (empresarios) obtuvieron y que los gobernantes sabían de ciertas truculencias que muchos empresarios les había permitido hacer, puso al empresario en una posición de desventaja y con temor a protestar por miedo a que el gobierno le sacara los trapos sucios, era una empresa privada chantajeada por mucho tiempo.

LP: ¿Hay pruebas de eso?

MIL: El hecho de que el Cosep estuvo manejado por muchos años por una figura avalada, empujada o apoyada por el Gobierno debilitó tremendamente al sector, se convirtió en un instrumento político, igual que en la época sandinista utilizaron algunos empresarios que se quedaron en el país para demostrar ante la opinión internacional que había libre empresa en Nicaragua cuando no era cierto.

LP: Algunos consideran que le falta “garra” a la empresa privada para actuar ante este tipo de situaciones.

MIL: La misma situación económica del mismo Cosep limita las acciones que pueden hacer, tengo entendido que don Roberto Terán (presidente del Cosep) ha metido de su propio dinero para poder efectuar algunos estudios e inclusive van tarde con las cuotas las diferentes cámaras.

Otra falla que veo en el empresario nicaragüense, comparándolos con el resto de países centroamericanos es que se creó el centro de competitividad que en países como El Salvador, Costa Rica y la Suramérica ha tomado gran fuerza, aquí en Nicaragua cometieron el gran error de dejar la presidencia de esto en manos del vicepresidente de la República, cuando debió ser un esfuerzo netamente empresarial, por ende no hubo el interés necesario.

Se perdió mucho dinero o no se utilizó correctamente y se perdió una gran oportunidad.

LP: ¿No pertenece a ninguna organización gremial?

MIL: Recién llegado a Nicaragua fui miembro de la Cámara de Industrias, fui director por muchos años de la Cámara de Comercio Americana Nicaraguense (Amcham), pero siento que ese gremio fue perdiendo su independencia, ahora no es el mismo de antes.

LP: ¿Usted es calificado como uno de los empresarios más exitosos del país, se considera una persona pudiente?

MIL: Yo creo que en este país no existe capital en comparación con otros países, me considero una persona privilegiada, que estoy muy por encima del (nica) medio, pero quisiera poder invertir más en Nicaragua y crear más fuentes de trabajo..

LP: ¿Qué se lo impide?

MIL: La confianza en este gobierno, la falta de leyes claras, aquí no hay un sistema judicial confiable, no hay división de poderes, lo único que está independiente es el Ejército, el resto es controlado por el Ejecutivo y unas ansias de enriquecimiento. El hecho de que no hayan reglas claras…

LP: ¿De ahora en adelante ya no hará más inversiones?

MIL: No, de ahora en adelante invertiré hasta que haya un horizonte, pero no sólo es quedarme esperándolo yo creo que tengo que colaborar de alguna manera y es por eso que incursioné en la política porque es fácil criticar sin proponer soluciones.

LP: ¿Qué pasará con Manuel Ignacio Lacayo si gana las elecciones el actual partido en el gobierno?

MIL: Pues desafortunadamente y aunque suene poco patriótico, tendría que canalizar mis inversiones en otros lugares, no me gusta decirlo pero tampoco voy a estar nadando contra la corriente.

LP: Hasta hace poco usted era dueño de la franquicia de Coca Cola en Nicaragua, dueño de la embotelladora, se la vendió a la transnacional Panamco, ¿qué pasó no le era rentable?

MIL: No, era un negocio muy rentable, lo que sucede es que requería de mucha inversión, además había una tendencia internacional de tratar de establecer una presencia regional y esta compañía estaba por comprar Guatemala, y entonces a ellos le funcionaba comprar envases en un grupo más grande, lo que sucedió fue un cambio de acciones, hubo un canje de acciones. Panamco es el grupo de embotellado más grande del mundo.

LP: ¿Cuánto le generó la transacción?

MIL: Pues a mí nada porque me pagaron en acciones y desafortunadamente las acciones bajaron y no ha resultado como esperaba, pero fue algo que equivale varios millones.

LP: ¿Cómo mira el entorno económico del país?

MIL: Creo que el reto es utilizar de manera eficiente los recursos disponibles para ampliar la producción de bienes y servicios de alta calidad a costos que nos permitan acceder competitivamente a los mercados globales, y para eso se necesita consolidar una estructura basada en garantizar valor agregado y el desarrollo de una fuerza de trabajo especializada. Algo que faltó en el discurso del Cosep es invertir en educación.

UNA FAMILIA CON «ABOLENGO» EMPRESARIAL

La raíz de los negocios del Grupo MIL fue conformada por el patriarca Manuel Ignacio Lacayo Terán (padre del entrevistado), uno de los primeros nicaragüenses graduado con un Máster en Ingeniería en Harvard.

– Este empresario intentó venir a Nicaragua en la época de la dictadura somocista pero debido a sus orígenes conservadores no logró establecerse.

– La Fundación Rockefeller de Venezuela le ofreció un trabajo que al final le permitió formar su propia compañía en ese país.

– Así inició la fortuna de la familia Lacayo.

– Nuevamente intentó invertir en Nicaragua, lo logró al igual que en Costa Rica.

– Los primeros indicios empresariales de esta familia en Nicaragua datan a inicios de la década de 1970 con la modernización de la Coca Cola, la fundación de la fábrica de calzado Rolter, el Grupo Didtasa (importadora de vehículos y electrodomésticos) y lo que es hoy en día Incesa Stándar.

– Fueron confiscados en la década de 1980 para luego ser una de las primeras familias cuyas propiedades fueron devueltas en 1990 con la llegada del gobierno de Violeta Chamorro.

– Actualmente los negocios familiares se manejan mediante una junta directiva con división de bienes.

– Dos de los tres herederos radican en Nicaragua, una tercera radica en Costa Rica.  

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