Valeria González [email protected]
Xiomara Ríos dijo que sus derechos han sido violados por la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y la Alcaldía de Managua (Alma).
El sábado se presentó a su casa una cuadrilla de Enacal para suspenderle el servicio de agua potable porque les debía 406.76 córdobas, de los cuales 260.88 correspondían a julio y el resto a agosto.
Agregó que la cuenta se le subió porque le cobraron 60 córdobas de reconexión, y 125 en concepto de reparación del pavimento que las cuadrillas de Enacal deterioraron al suspenderle el servicio.
Indicó que ella pagó la deuda y la reconexión, pero en Enacal le dijeron que tenía que mostrar el comprobante de la Comuna donde cancelaba la reparación del asfalto que Enacal rompió.
El problema se le hizo más serio, porque en la Alcaldía le dijeron que enviarían a un supervisor para que constate si el daño era de un metro, de lo contrario pagaría 250 córdobas.
“Hasta hoy (ayer) tengo seis días de estar sin servicio de agua. Esto me ha creado una situación bien difícil, porque es un suplicio comprar el baldecito de agua para preparar los alimentos”, comentó.
Eduardo Romero Gómez, vocero de la Comuna, dijo que quien debe pagar es Enacal, porque fueron sus trabajadores los que rompieron el pavimento.
“La Alcaldía manda a reparar las calles dañadas por Enacal, pero al remitir el cobro a la institución, se niega a pagar. Esta situación ha sido uno de los ejes de conflicto entre ambas instituciones”, manifestó.
La vocera de ENACAL, Martha Alvarez, manifestó que no podía emitir juicio alguno sobre el problema de doña Xiomara porque necesitaba el número de la zona, ruta y cuenta.